CODELCO AUMENTA UTILIDADES Y APORTES AL FISCO A PESAR DE CAÍDA EN PRODUCCIÓN
Aunque la producción propia descendió, Codelco reportó un incremento significativo en sus ganancias durante el primer trimestre de 2026, favorecido por el alza en el precio del cobre y de los subproductos. Eso se tradujo en un aumento del 94% en los recursos entregados al fisco, que llegaron a US$430 millones.
Las ganancias antes de impuestos de la minera se dispararon un 288%, totalizando US$825 millones en comparación con igual período de 2025. La utilidad consolidada alcanzó US$306 millones, un incremento del 402%, mientras que la ganancia atribuible a la corporación creció un 380%, situándose en US$290 millones. El EBITDA, por su parte, subió un 59% hasta los US$2.143 millones. La empresa explicó que estas variaciones se deben principalmente al mayor precio del cobre en los mercados internacionales y al alza en los precios de otros productos como el molibdeno.
En un contexto marcado por críticas sobre la sobreestimación de la producción de 2025, la compañía informó que la producción propia de cobre alcanzó las 272 mil toneladas métricas finas, un 8,1% menos que en el primer trimestre de 2025. Si se incluye la producción atribuida de sus participaciones en El Abra, Anglo American Sur y Quebrada Blanca, el total fue de 300 mil toneladas, un 7,5% inferior a las 324 mil toneladas del año anterior.
El desempeño por divisiones fue mixto. Radomiro Tomic registró un aumento del 12% en su producción, con 71,6 mil toneladas, debido a una mejora en las leyes de minerales oxidados y a un aumento en los envíos de sulfuros hacia Chuquicamata. División Salvador elevó su producción en un 80%, llegando a 11,7 mil toneladas, lo que se explica por el inicio de operaciones del proyecto Rajo Inca. En el lado negativo, El Teniente cayó un 26%, Ministro Hales un 10%, Chuquicamata un 18%, Gabriela Mistral un 14% y Andina un 6%. La compañía señaló que la producción de El Teniente sigue afectada por el accidente fatal de julio de 2025, que limitó la operación normal del yacimiento, mientras que otras divisiones enfrentaron menores leyes de mineral, mantenciones programadas o baja disponibilidad de mineral en planta.
Los costos operativos también se vieron afectados. El costo directo C1 subió un 10% hasta US$2,318 por libra. La firma atribuyó el alza a la apreciación cambiaria, la contracción de la producción y el encarecimiento de insumos como materiales, servicios de explotación y mantención. El costo neto a cátodo C3 aumentó un 6,3%, a US$3,975 por libra, por las mismas razones aunque atenuado por el efecto del tipo de cambio en pasivos en pesos.
El presidente ejecutivo, Rubén Alvarado, describió el trimestre como operacionalmente exigente, indicando que la empresa debió enfrentar restricciones productivas, leyes de mineral más bajas y un alza en los costos. Añadió que su gestión se enfoca en reforzar la continuidad operacional, la seguridad, la disciplina de costos y la generación de excedentes que sean sostenibles para el Estado.
En materia de inversiones, los proyectos estructurales progresan. En Chuquicamata Subterránea, la obra de continuidad del Nivel 1, que está en operación desde 2019, registra un avance del 92% en su primera fase. En El Teniente, los proyectos Andes Norte y Diamante muestran progresos de 81% y 55% respectivamente, tras reanudar las faenas de construcción, mientras se analizan alternativas de continuidad operativa a raíz del accidente de 2025. En División Salvador, Rajo Inca completó un 95% de avance; comenzó su producción en diciembre de 2024 y se espera que alcance su capacidad de diseño durante 2027.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
