La presidenta del Senado advirtió sobre la necesidad de abordar con seriedad y diálogo la tramitación de la megarreforma, al tiempo que manifestó su rechazo a la posibilidad de una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau, calificando esa iniciativa como una señal negativa para la institucionalidad.
En conversación con un medio de comunicación, la senadora Núñez explicó que el próximo martes se dará cuenta oficial del proyecto en la Sala del Senado, decisión que fue adoptada en la reunión de comité integrada por los jefes de todas las bancadas. El acuerdo establece que la iniciativa será derivada a las mismas comisiones que la Cámara de Diputados, es decir, a las de Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente.
TRAMITACIÓN DE LA MEGARREFORMA
La presidenta de la Corporación precisó que el criterio adoptado responde a que llegaron solicitudes de distinto signo: algunas pedían que el proyecto fuera conocido por más comisiones y otras, en cambio, que solo pasara por la comisión de Hacienda. Ante esa diversidad, se optó por seguir el mismo esquema que aplicó la Cámara Baja, por estimarse que era la opción más equilibrada.
Núñez hizo un llamado explícito a las distintas fuerzas políticas a partir con buena disposición. Recordó que en la Cámara de Diputados, incluso antes de que se conociera el texto del proyecto, ya había voces que anunciaban su voto en contra. Eso, dijo, no puede repetirse en el Senado.
La senadora subrayó que la forma en que se desarrolle la discusión marcará una señal clara sobre la calidad del diálogo con la oposición. Y, aunque señaló que si el proyecto se votara hoy se contarían con los 26 votos necesarios para su aprobación, insistió en que el objetivo es construir un gran acuerdo mayoritario que otorgue legitimidad a la reforma.
ACUSACIÓN CONSTITUCIONAL CONTRA NICOLÁS GRAU
En otro ámbito, la presidenta del Senado se refirió a la intención manifestada por Republicanos y el Partido Nacional Libertario de presentar una acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, basada en el último Informe de Finanzas Públicas.
Núñez consideró que esa acción no es oportuna y señaló que agradecía que el propio ministro Quiroz hubiera indicado que no ayuda a la discusión. También mencionó que el ministro García Ruminot sostuvo que ese tipo de iniciativas enredan las cosas.
“Obviamente, una mala señal”, afirmó, y agregó que una persona es lo que dice, pero también lo que hace. En ese sentido, manifestó su esperanza de que la acusación no sea presentada y que, si se presenta, sea rechazada de manera mayoritaria, postura que dijo haber sostenido desde el primer día.
El debate en el Senado se inicia así con dos frentes abiertos: la tramitación legislativa de una reforma que busca amplios consensos y la sombra de una acción constitucional que, según la presidenta de la Corporación, puede entorpecer el clima político necesario para avanzar en materias de alta complejidad.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
