Los dirigentes del Partido Republicano realizaron intensas gestiones entre miércoles y jueves para contener el daño colateral generado por la inminente presentación de un libelo acusatorio contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau (Frente Amplio). El presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, lideró personalmente los llamados para intentar poner paños fríos a la ofensiva impulsada sin consulta previa por los diputados de su propia colectividad.
GESTIONES DE CONTENCIÓN
El jefe de la bancada republicana en la Cámara de Diputados, Benjamín Moreno, también tomó el teléfono para conversar con sus pares de bancadas de derecha, entre ellos Flor Weisse (UDI), Sergio Bobadilla (UDI) y Diego Schalper (RN). En esos contactos, algunos por WhatsApp, se transmitió que no existió propósito alguno de incomodar a nadie y que solo se trató de una falta de aviso previo para informar a la UDI de la inminente presentación del libelo.
Desde La Moneda también hubo movimientos. El biministro del Interior y de Gobierno, Claudio Alvarado (UDI), realizó una ronda de llamados, mientras que el subsecretario Máximo Pavez desdramatizó el incidente al calificar a toda la derecha como valiente. El apresuramiento de los republicanos molestó a sus aliados, pues la ofensiva contra Grau no fue comunicada a la bancada UDI, ni al Ejecutivo, ni a los senadores republicanos, ni al propio presidente del partido Squella.
RECLAMOS Y REACCIONES
La tensión escaló con las declaraciones del diputado Agustín Romero, presidente de la Comisión de Hacienda, quien instó a Chile Vamos a respaldar el libelo. Sus palabras provocaron una dura respuesta de la UDI, que emitió una declaración pública cuestionando que se calificara a Chile Vamos de esa manera. En medio de la polémica, Squella salió a poner paños fríos en Tele13 radio, donde reconoció diferencias de estilos pero subrayó lo que une al oficialismo, gesto que la UDI interpretó como una velada disculpa.
La diputada Flor Weisse calificó los dichos de Romero como “absolutamente desafortunados, prepotentes e impropios”, pero valoró que el presidente del partido haya bajado el perfil. Por su parte, el diputado Eduardo Cretton (UDI) señaló que, aunque pudieran existir elementos jurídicos, la acción fue anunciada de manera apresurada sin consultar al gobierno ni al resto del oficialismo, recordando que su partido ahora forma parte del Gobierno y no de la oposición. Pese a la disposición de la UDI a apoyar el libelo en votos, la ofensiva republicana aún no reúne los votos suficientes para prosperar en la Cámara, ante probables abstenciones del PDG y rechazos de algunos sectores del grupo RN-Evópoli.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
