En una audiencia pública celebrada el 5 de junio de 2026, el pleno de la Corte Suprema otorgó el título de abogada o abogado a un grupo de licenciados y licenciadas en ciencias jurídicas, tras la prestación del juramento o promesa de rigor. La ceremonia, transmitida por el canal Poder Judicial Chile, fue presidida por la ministra Gloria Ana Chevesich Ruiz, quien además dedicó un discurso a los nuevos profesionales.
CEREMONIA DE JURAMENTO
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 521 del Código Orgánico de Tribunales, la audiencia tuvo por objeto recibir el juramento de los postulantes para que puedan desempeñar con lealtad y probidad la profesión. El secretario subrogante del tribunal tomó el juramento a cada uno de los nominados, quienes respondieron afirmativamente. Acto seguido, en virtud del artículo 522 del mismo cuerpo legal, la Corte Suprema los declaró legalmente abogadas y abogados, extendiendo sus felicitaciones y deseos de desarrollo profesional y personal.
MENSAJE DE LA PRESIDENTA DE LA CORTE SUPREMA
La presidenta del máximo tribunal, Gloria Ana Chevesich Ruiz, se dirigió a los nuevos colegas y a sus familias. Señaló que el juramento constituye un rito de trascendencia pública, pues la abogacía no es un mero auxilio a la administración de justicia, sino una función compartida con la judicatura en la finalidad del proceso. Los abogados, dijo, son los intermediarios necesarios entre la norma fría y la realidad concreta de las personas.
La ministra destacó que la ceremonia coincidía con el Día Mundial del Medio Ambiente, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas en recuerdo de la Conferencia de Estocolmo de 1972, primera cumbre mundial que dio origen a la idea del desarrollo sustentable. Para los nuevos abogados, este llamado tiene una dimensión ética y jurídica esencial.
INSTITUCIONALIDAD AMBIENTAL EN CHILE
En su intervención, Chevesich Ruiz recordó que el artículo 19 número 8 de la Constitución Política asegura a todas las personas el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Sin embargo, advirtió que la sola existencia de la norma no garantiza su cumplimiento, y allí radica el rol público decisivo de la abogacía.
La presidenta relevó la arquitectura institucional ambiental chilena: el Ministerio del Medio Ambiente, a cargo de la política y regulación; el Servicio de Evaluación Ambiental, que administra el sistema de evaluación de impacto; la Superintendencia del Medio Ambiente, con facultades fiscalizadoras y sancionadoras; el recientemente creado Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas; y los tribunales ambientales, una judicatura especializada de integración mixta entre abogados y científicos. Estos últimos, dijo, sientan las bases de un Estado ambiental de derecho, equilibrando potestades técnicas con el respeto a los derechos de las personas.
LA JURISPRUDENCIA DE LA CORTE SUPREMA
La presidenta destacó que la jurisprudencia de la Corte Suprema ha reafirmado que el medio ambiente es un sistema global que condiciona la existencia de la vida en sus múltiples manifestaciones. En sus fallos, el tribunal ha reconocido el cambio climático como un fenómeno cierto que obliga a los órganos del Estado a actuar de manera proactiva. Asimismo, ha aplicado el principio de progresividad derivado del Acuerdo de Escazú y otros tratados internacionales, que impide la regresión de los estándares ambientales y exige su evolución incremental para proteger la salud de la población.
La ministra subrayó que, a través del litigio, los nuevos abogados tendrán la oportunidad de contribuir directamente al perfeccionamiento de estas decisiones judiciales, enfrentando los desafíos ambientales globales. Los litigios ambientales, explicó, requieren una combinación intensa de conocimientos jurídicos, científicos y humanísticos, aplicados a asuntos en constante evolución.
CIERRE DE LA CEREMONIA
Chevesich Ruiz instó a los nuevos profesionales a ejercer con probidad y competencia, recordándoles que el derecho es una herramienta para encausar conflictos, proteger la dignidad humana y promover la paz social. Los llamó a ser garantes activos de la protección de la naturaleza y del derecho de las generaciones presentes y futuras a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. “Chile y su medio ambiente cuentan con ustedes”, concluyó.
Tras el discurso, la presidenta dio por terminada la audiencia, deseando un buen día a los asistentes.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
