El Tribunal Oral en lo Penal de Concepción aplicó una pena de cinco años de libertad vigilada intensiva al funcionario municipal que, conduciendo en estado de ebriedad, provocó la muerte de una mujer en mayo de 2025. La sentencia, dictada este viernes, incluye además la inhabilitación perpetua para obtener licencia de conducir.
LOS HECHOS
El fatal accidente ocurrió el 30 de mayo de 2025 en la autopista que une Concepción con Talcahuano. La víctima, Macarena Yévenes, de profesión tecnóloga médica, fue impactada frontalmente por el vehículo que conducía Oliver Contreras, funcionario municipal de la comuna de Talcahuano. En ese momento, Contreras conducía con exceso de velocidad y presentaba una alcoholemia de 2,26 gramos por litro de sangre, muy superior al máximo permitido por la ley.
El conductor fue hallado culpable del delito de conducción en estado de ebriedad con resultado de muerte, tipificado en la Ley de Tránsito chilena. Sin embargo, la magistrada presidenta del tribunal, Antonia Flores, aclaró que no se acogió la calificación jurídica de homicidio propuesta por la parte querellante, al no acreditarse el dolo exigido para esa figura penal.
DECISION DEL TRIBUNAL
En su fundamentación, la jueza Flores explicó que, para determinar la pena, se consideró una única circunstancia atenuante: la irreprochable conducta anterior del imputado. Al no concurrir agravantes, el tramo penal aplicable por ley era de tres años y un día a cinco años de privación de libertad. El tribunal optó por la pena máxima de ese rango, es decir, cinco años, atendiendo especialmente a la gravedad del resultado dañoso causado.
Esta decisión coincidió con la solicitud de la Fiscalía, que había requerido precisamente esa pena máxima. La magistrada destacó que se acogió la pena pedida por el Ministerio Público, valorando la extensión del mal causado.
PENA Y SUSTITUCION
Pese a la pena de cinco años de presidio, el tribunal concedió la sustitución de la misma por libertad vigilada intensiva por igual período. Este beneficio, establecido en el sistema penal chileno, podrá ser cumplido por el sentenciado una vez que transcurra un año de privación efectiva de libertad, según lo exige la ley.
La libertad vigilada intensiva implica un control judicial estricto y el sometimiento a programas de reinserción social. Adicionalmente, como consecuencia directa del delito, Contreras quedó inhabilitado de por vida para conducir vehículos motorizados.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
