La confianza pública en el sistema judicial chileno fue el eje del simposio “Ética y Justicia en Chile”, organizado por la Corporación de Desarrollo Social y Cultural Sinope de la Gran Logia de Chile. La actividad, que se realizó el jueves 28 de mayo, contó con la participación de la ministra de la Corte Suprema Adelita Ravanales y del profesor y doctor en Derecho Sergio Oñate. Durante la jornada se analizó cómo los principios y valores éticos sostienen la credibilidad de la judicatura, así como su rol en la formación de abogados y jueces.
CARÁCTER PREVENTIVO DEL CÓDIGO DE ÉTICA JUDICIAL
En su exposición, la ministra Ravanales se refirió al proceso de creación del primer Código de Ética del Poder Judicial chileno, iniciativa que ella lideró durante dos años. Explicó que se optó por un texto aplicable inicialmente solo a los jueces del Poder Judicial, manteniéndolo completamente separado del ámbito disciplinario. La magistrada destacó que el código tiene un enfoque preventivo y consultivo, y fue redactado en un lenguaje comprensible y sencillo, con un formato que facilita su consulta.
“El Código sirve de referente, es una carta de navegación y una guía que orienta a los jueces. El concepto de ‘buen juez’ estará teñido por aquel que encarne estos valores”, señaló Ravanales. Subrayó que el texto no tiene un carácter sancionador, sino que busca orientar la conducta judicial, estableciendo estándares éticos que los magistrados deben observar en su desempeño.
EL CONSEJO ÉTICO Y SU PRÓXIMA PUESTA EN MARCHA
Durante su intervención, la ministra también informó sobre la creación de un Consejo Ético, organismo que estará integrado por jueces y un académico. Precisó que este consejo pronto entrará en funciones, aunque no entregó una fecha exacta. La figura del Consejo Ético forma parte de la arquitectura institucional del código, diseñada para brindar orientación y resolver consultas sobre dilemas éticos que puedan enfrentar los jueces en su labor diaria.
Ravanales destacó que el código fue elaborado con la intención de que sea un instrumento práctico y accesible. “Una actividad como esta ayuda mucho. El contacto del Poder Judicial con la ciudadanía y en particular a difundir el Código de Ética Judicial. Eso es de la mayor relevancia, porque justamente lo que se pretende con este Código es volver a lograr que las personas confíen en la judicatura y esa confianza se logra conociendo qué hacemos, cómo trabajamos y cuáles son los estándares éticos a los que debemos sujetarnos”, afirmó.
CONFIANZA PÚBLICA Y FORMACIÓN ÉTICA
La magistrada valoró la oportunidad de compartir con el profesor Oñate, quien expuso sobre la importancia de enseñar principios y conductas éticas en las universidades a los estudiantes de Derecho. “Este es una actividad a la que se me invitó para conversar sobre el Código de Ética Judicial chileno. Es muy importante e interesante el hecho de que la Gran Logia esté interesada en saber cómo fue el desarrollo del Código, su historia y también su composición. Ha sido una actividad muy interesante porque hemos podido compartir además con un académico desde el punto de vista de la formación de los estudiantes de Derecho. Y siempre es bueno poder transmitir cómo ha sido el camino que siguió el Código, cuál es su importancia y cuáles son sus desafíos”, indicó.
Por su parte, el profesor Sergio Oñate centró su presentación en la necesidad de incorporar la ética en la formación universitaria de los futuros abogados. Sostuvo que quienes ejercerán funciones esenciales para el Estado de Derecho deben internalizar desde su etapa formativa los valores que luego aplicarán en su vida profesional. La reflexión del académico complementó la exposición de la ministra, al conectar la elaboración del código con la educación inicial de los operadores jurídicos.
DESAFÍOS DEL NUEVO INSTRUMENTO
El simposio permitió poner en perspectiva los desafíos que enfrenta el Poder Judicial para fortalecer la confianza ciudadana. La ministra Ravanales recordó que la transparencia y el conocimiento de los estándares éticos son fundamentales para que la sociedad recupere la fe en la judicatura. En ese sentido, el Código de Ética Judicial se presenta como una herramienta clave para comunicar a la ciudadanía cómo trabajan los jueces y a qué principios se deben.
El evento, organizado por la Corporación de Desarrollo Social y Cultural Sinope de la Gran Logia de Chile, buscó abrir un diálogo sobre la ética en la justicia. Tanto la ministra como el académico coincidieron en que la formación ética, tanto en la judicatura como en las aulas universitarias, es un pilar indispensable para el fortalecimiento del Estado de Derecho en Chile.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
