Harald Beyer, exministro de Educación y actual académico de la Universidad Católica, calificó como un error el libelo acusatorio que el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario impulsan contra el extitular de Hacienda, Nicolás Grau. En una entrevista transmitida por el programa Desde la Redacción, de La Tercera, Beyer sostuvo que este tipo de acciones políticas deterioran las relaciones institucionales y se alejan de los fines que la Constitución contempla para ese mecanismo.
EXMINISTRO CUESTIONA USO DE LA ACUSACIÓN CONSTITUCIONAL
Beyer, quien en 2013 fue destituido por el Senado tras aprobarse una acusación constitucional en su contra por omisión en la fiscalización del Ministerio de Educación, afirmó que se está abusando de este instrumento. Señaló que las normas contenidas en la Carta Fundamental son precisas respecto de las conductas que dan origen a una acusación, y que en el caso de Grau no se configuran los supuestos necesarios.
“Creo que se está abusando de la acusación constitucional, creo que las disposiciones que existen en nuestra Carta Magna son muy precisas respecto de aquello que genera una acusación constitucional”, declaró el economista. Para Beyer, la controversia actual gira en torno a discrepancias técnicas sobre proyecciones de deuda e ingresos fiscales, materias que, a su juicio, deben dirimirse con análisis técnicos y no mediante un proceso político como el libelo.
“Son situaciones que se deben discutir y analizar técnicamente, pero no me parece que ninguno de estos dos elementos den espacio para una acusación constitucional”, agregó.
LA EXPERIENCIA COMO ACUSADO Y LA COMPARACIÓN
El exministro recordó su propio proceso, en el que el Senado lo destituyó por 20 votos contra 18. Dijo que tanto aquella acusación como la actual son, en su opinión, malas ideas. “Creo que es una mala idea esta acusación constitucional, por supuesto creo que la que me hicieron a mí también fue una mala idea, pero en esta en particular creo que no tiene ningún sentido y no creo que merezca el exministro Grau este tratamiento”, puntualizó.
Beyer describió el fenómeno como una “guerrilla” política que no contribuye al debate democrático. Afirmó que estas acciones solo generan confrontación innecesaria y dañan la política, cuando lo que se requiere son espacios de acuerdo fundados en ideas y discrepancias legítimas.
CONTEXTO JURÍDICO Y OPOSICIÓN AL LIBELO
La acusación constitucional es un mecanismo previsto en el artículo 52 de la Constitución chilena, que permite a la Cámara de Diputados acusar a altas autoridades por actos que comprometan gravemente el honor, la seguridad o el funcionamiento del Estado. El Senado actúa como jurado y puede destituir al acusado. En el caso de Grau, los partidos opositores han señalado presuntas irregularidades en las proyecciones fiscales, pero Beyer considera que no hay mérito suficiente.
El académico insistió en que las acusaciones constitucionales se han convertido en un mecanismo recurrente en la política nacional, lo que, a su juicio, desnaturaliza su finalidad original. “Estas acusaciones constitucionales son mal instrumento para ir generando los espacios de confrontación y de acuerdo que son propios de la política”, sentenció.
Las declaraciones de Beyer se suman a otras voces que han cuestionado el uso de esta herramienta constitucional en casos donde las diferencias son más técnicas que políticas. La discusión sobre el libelo contra Grau continuará en el Congreso, mientras el exministro de Educación se suma al debate desde su experiencia como uno de los pocos exdignatarios que ha sido destituido por esta vía.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
