El exministro del Interior Víctor Pérez, histórico militante de la UDI, ha puesto en el centro del debate interno la pérdida de influencia del gremialismo dentro del oficialismo y la necesidad de un liderazgo que lo reconecte con las bases populares. En sus declaraciones, el exsenador critica la gestión de la actual directiva que encabeza Guillermo Ramírez y aboga por el retorno del exparlamentario Pablo Longueira a la conducción partidaria, en un momento que considera crítico para la supervivencia política del partido.
Pérez, quien ocupó altos cargos durante casi cuatro décadas en la colectividad, no oculta su descontento con la estrategia electoral implementada por la mesa dirigente. Según su análisis, la UDI ha pasado de ser un eje del sector con 40 diputados en una Cámara de 120 a contar hoy con solo 18 escaños, cifra que la actual directiva presenta como un éxito. Para el exministro, ese diagnóstico refleja una falta de claridad sobre el rol que los partidos deben cumplir frente a una izquierda que, a su juicio, impone relatos sin contrapeso.
CRÍTICA A LA DIRECTIVA ACTUAL
El exsenador sostiene que la UDI dejó de ser un partido relevante. Afirma que el liderazgo verdadero consiste en lograr que la colectividad influya en las decisiones del gobierno y en el debate público, algo que, en su opinión, no ocurre hoy. Como evidencia, menciona que la izquierda ha conseguido instalar la idea de que el megaproyecto estrella del Presidente Kast favorece a los sectores más acomodados, un eslogan que, pese a carecer de sustento técnico, no ha sido enfrentado por los partidos oficialistas.
“Los partidos aún no logran definir con claridad cuál es su función”, advierte Pérez. Para él, mientras el gobierno defiende sus iniciativas con argumentos técnicos, la oposición opera en el plano político, y son las colectividades las llamadas a disputar ese terreno. La falta de reacción, asegura, perjudica a todo el sector, incluida la UDI.
EL RETORNO DE LONGUEIRA COMO POSIBLE LIDERAZGO
Frente a las elecciones internas que la UDI celebrará a fin de año, Pérez se ha manifestado partidario de la candidatura de Pablo Longueira. El exparlamentario, que según el exministro sigue siendo una figura que moviliza a la militancia, representa la posibilidad de recuperar el espíritu de la “UDI Popular” que caracterizó al partido en los noventa.
Pérez señala que en regiones como Ñuble y Biobío ha observado un renovado interés de personas que se habían alejado de la política, dispuestas a trabajar para devolverle a la colectividad su capacidad de transmitir la voz de la ciudadanía a las instancias gubernamentales. No obstante, aclara que él no volverá a la primera línea tras 38 años de actividad directa, pero asegura que Longueira contará con profesionales jóvenes y dirigentes de comunas populares que pueden asumir ese rol.
MINISTRO ALVARADO: UN ACTIVO INDISPENSABLE
En contraste con la crítica a su partido, Pérez elogia abiertamente la gestión del ministro Claudio Alvarado, a quien define como una figura clave para la administración del Presidente Kast. Según el exsecretario de Estado, Alvarado ha demostrado capacidad para identificar escenarios políticos y concretar alianzas, virtudes que garantizarán la aprobación de proyectos complejos en el Congreso.
Pérez sostiene que la UDI perdería aún más peso si Alvarado no estuviera en el gabinete. Destaca que el ministro ya probó su eficacia en la Cámara de Diputados y que su labor ha sido fundamental para que el gobierno avance en sus prioridades de seguridad y economía.
BALANCE DE LOS PRIMEROS MESES DE GOBIERNO
El exministro hace un balance favorable de la gestión del Presidente Kast. Reconoce que hubo errores en el diseño original del gobierno, pero valora la capacidad del Mandatario para rectificar a tiempo, como ocurrió con los ajustes en el equipo ministerial. En particular, destaca el nombramiento de Luis Arrau en la cartera de Seguridad, a quien conoce de su etapa como senador por Ñuble, cuando Arrau era intendente de esa región. “En solo siete días, el país ha notado un giro fundamental”, afirma.
Pérez también se muestra abierto a colaborar si el ministro del Interior decide conformar un consejo consultivo con exministros, aunque expresa dudas sobre la efectividad de ese mecanismo frente a las urgencias diarias de la cartera.
Sobre la directiva de la UDI, el exsenador insiste en que no se trata de un problema generacional, sino de capacidades. A su juicio, la nueva generación no ha obtenido los resultados esperados y el partido requiere recuperar el liderazgo que alguna vez tuvo. “En la actualidad, solo Pablo Longueira reúne esa capacidad”, sentencia.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
