El ministro de Vivienda, Iván Poduje, llegó a La Moneda directamente desde la Región del Biobío. Su destino era el despacho del Presidente José Antonio Kast, con quien se reunió por más de una hora, en un encuentro que incluso retrasó el despegue del avión presidencial rumbo a la Región de Los Lagos. La cita, solicitada por el propio secretario de Estado, se produjo en medio de una creciente tensión por su estilo de gestión, que comenzó a generar reparos no solo en la oposición, sino también dentro del propio gabinete.
UN ESTILO QUE INCOMODA DENTRO DEL GOBIERNO
El lunes anterior, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, se refirió públicamente al “estilo Poduje” con un mensaje directo. “Somos un equipo, tenemos la obligación de ser equipo”, afirmó, y añadió que “es indispensable que nos ordenemos”. Sus declaraciones apuntaban al episodio ocurrido el domingo en el Biobío, donde el titular del Minvu encabezó una reunión con parlamentarios para abordar la paralización de obras de la empresa Tapusa.
Lo que debía ser una coordinación terminó en una discusión subida de tono. Según asistentes, el ambiente se tensó cuando se abordó una eventual deuda del Serviu con la constructora. El diputado socialista Antonio Rivas señaló que la cifra alcanzaría los $6.000 millones, lo que el ministro desmintió. Testigos relatan que Poduje lo increpó, iniciando un intercambio de recriminaciones que incluyó voces altisonantes y acusaciones cruzadas. Rivas acusó al ministro de actuar con agresividad y de insinuar vínculos indebidos con la empresa, mientras que Poduje sostiene que solo solicitó antecedentes para respaldar las afirmaciones del parlamentario.
El conflicto escaló cuando el diputado y presidente de la Democracia Cristiana, Álvaro Ortiz, intervino para calmar los ánimos. Según distintos relatos, el ministro le reprochó no haber participado en instancias previas. La DC presentó un reclamo formal ante La Moneda y evaluó suspender una reunión con los ministros del Interior, Claudio Alvarado, y de Hacienda, Jorge Quiroz. Finalmente, la cita se realizó, pero Ortiz confirmó que ambos secretarios de Estado ofrecieron disculpas a nombre del gobierno.
NO ES LA PRIMERA CONTROVERSIA
La semana anterior, Poduje ya había protagonizado un tenso intercambio con la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y el senador socialista Alfonso de Urresti, durante la discusión de la ley de humedales. A eso se sumó un cruce con el propio ministro de Hacienda, a propósito de los recortes presupuestarios. Frente a las críticas, el titular del Minvu marcó posición: “Yo tengo un solo jefe. Se llama José Antonio Kast, el Presidente de Chile”.
Ante la acumulación de episodios, García Ruminot fue más allá. “Las declaraciones del ministro Poduje no diría que reflejan desorden, pero generan una sensación de incomodidad”, aseveró. Y sugirió que situaciones como el impasse con la senadora Núñez -que escaló a desvinculaciones de militantes RN desde Vivienda- se pueden resolver de otra manera: “No cuesta nada tomar el teléfono y decirle: ‘Senadora, juntémonos. Aquí se está produciendo un malentendido'”.
AUTOCRÍTICA TRAS LA CITA PRESIDENCIAL
En el gobierno reconocen que las palabras del titular de la Segpres no pasaron inadvertidas para Poduje. El ministro llegó inquieto a la reunión con el Presidente. Horas antes, desde el Biobío, ya había intentado bajar el tono de su cruce con el ministro Quiroz, afirmando que implementarían los recortes acordados. Con esa presión, entró al despacho presidencial.
A la salida, y por primera vez en el día, Poduje realizó una tibia autocrítica. “Siempre hay que hacer una autocrítica respecto a cómo uno es, las formas (…) que las formas no nos distorsionen en el fondo, que no se afecte el proyecto que tenemos”, señaló. Añadió que la reunión con Kast fue muy buena y que deben trabajar todos como equipo. Y cerró: “Siempre uno tiene que mejorar las formas cuando esas formas no son correctas y yo soy el primero en reconocerlo si es que no ha sido así”.
UNA PARADOJA: POPULARIDAD EN LAS ENCUESTAS
El episodio ocurre mientras Poduje aparece de manera recurrente entre los ministros mejor evaluados en sondeos de opinión, a veces en el primer lugar. De regreso a su cartera, saludó a transeúntes que lo reconocieron y, llamativamente, varios le pidieron que no cambiara su estilo, que se mantuviera “duro”. El propio ministro atribuyó su forma de ser a la realidad que enfrenta en terreno: “Lo que transmiten las familias (sin hogar) es enojo, mucha rabia, de las listas de espera en vivienda, de la burocracia (…) Entonces a veces yo llego con esa energía, que es transmitir el enojo de los ciudadanos para los cuales yo trabajo”.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
