El diario de los Abogados
El arribo de Bernardo Fontaine a la presidencia de Codelco ha desatado un intenso debate sobre el rumbo de la cuprífera estatal. Óscar Landerretche, quien lideró la compañía entre 2014 y 2018, salió al paso de las declaraciones públicas cruzadas entre el nuevo timonel y las autoridades de gobierno, advirtiendo sobre los riesgos de exponer diferencias internas ante el mercado.
ANTECEDENTES DEL CAMBIO EN LA DIRECTIVA
La estatal atraviesa un proceso de auditoría a sus niveles de producción, en paralelo a la designación de nuevos integrantes del directorio. Fontaine asumió la presidencia en medio de cuestionamientos del Ejecutivo hacia la gestión anterior, encabezada por Máximo Pacheco.
Landerretche recordó su propia experiencia al recibir el cargo de Gerardo Jofré. Según su relato, ese traspaso se desarrolló en un ambiente cordial y las discrepancias con los miembros del directorio se ventilaban exclusivamente en privado. “Nuestro objetivo es estar siempre de acuerdo en el directorio y agarrarnos de las mechas, pero aquí en privado”, sostuvo.
CRÍTICAS A LA COMUNICACIÓN PÚBLICA
El economista fue enfático al señalar que la gestión de una empresa minera de la envergadura de Codelco no se resuelve en redes sociales. “No se hace en TikTok, no se hace en YouTube”, afirmó, rechazando lo que denominó “operaciones comunicacionales del estilo patio de colegio”.
Landerretche comparó la situación con episodios anteriores en que declaraciones públicas generaron inquietud en los mercados financieros. Recordó el “escándalo de que el Estado chileno estaba en quiebra”, que, según dijo, provocó movimientos innecesarios entre inversionistas.
PROBLEMAS ESTRUCTURALES DE CODELCO
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la dificultad para distinguir entre los problemas atribuibles a una administración específica y aquellos que son estructurales. En los últimos 30 o 40 años, la reinversión del Estado en Codelco habría rondado el 10% de las utilidades, muy por debajo del 40% que destinan empresas mineras comparables.
Esa falta de inversión implicó postergar el mantenimiento de faenas, aprovechando la calidad excepcional de los yacimientos. Landerretche advirtió que esa “mochila de plomo”, como la denominó Fontaine, no es responsabilidad exclusiva de la gestión reciente, sino un lastre acumulado por décadas.
RIESGO PARA LOS BONISTAS INTERNACIONALES
El ex presidente de Codelco llamó a la cautela respecto del impacto que las disputas públicas pueden tener sobre los bonos de la empresa. Estos instrumentos se transan en mercados secundarios y su valor puede fluctuar ante incertidumbres comunicacionales.
“Alguien que esté invirtiendo en eso podría decir, uy, capaz que quiero vender esto, y después se da cuenta de que no, de que era mentira y perdió plata, y te podrían demandar”, explicó. El llamado de Landerretche apunta a que la gobernanza corporativa se maneje con la seriedad que exige la responsabilidad frente a acreedores e inversionistas.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
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