Chile, el inesperado protagonista en el conflicto apache por el cobre en EE.UU.
El conflicto por el sitio sagrado de Oak Flat, en Arizona, enfrenta a la tribu apache de San Carlos con las mineras BHP y Río Tinto, y de fondo aparece Chile como un actor clave. La disputa, que involucra al gobierno de Estados Unidos, tiene dos hilos que conectan directamente con el país: la dependencia estadounidense del cobre chileno y la técnica de explotación que se usará en el yacimiento, la misma que emplea Codelco en El Teniente.
Oak Flat, ubicado al este de Phoenix, es considerado un lugar de culto para los apaches occidentales. Allí, el proyecto Resolution Copper —una empresa conjunta de BHP (45%) y Río Tinto (55%)— busca extraer 18 millones de toneladas de cobre de una de las mayores reservas mundiales, con una inversión de US$ 6.000 millones. Sin embargo, la tribu sostiene que la explotación profanará tierras sagradas y violará sus derechos religiosos.
LA DEPENDENCIA DE CHILE COMO ARGUMENTO DE SEGURIDAD NACIONAL
El gobierno estadounidense declaró al cobre como mineral crítico para su economía y seguridad nacional en 2025, según el United States Geological Survey (USGS). Esta clasificación permite acelerar proyectos, agilizar permisos y otorgar incentivos fiscales. En ese contexto, Río Tinto presentó en abril de 2025 un comentario formal ante el Departamento de Comercio de EE.UU., en el que identificó a Chile como el principal proveedor extranjero de cobre refinado para ese país. La empresa señaló tres riesgos para la seguridad nacional: la posible desviación de suministros hacia otros mercados, la reducción de capacidad de refinación en países clave y las disrupciones logísticas en rutas de transporte.
Chile abastece el 70% de las importaciones de cobre de Estados Unidos, que a su vez debe comprar en el extranjero el 35% del metal rojo que necesita. La Agencia Internacional de Energía proyecta que para 2030 la producción mundial de cobre solo cubrirá el 80% de la demanda global.
RESOLUTION COPPER Y EL INTERCAMBIO DE TIERRAS
La polémica se remonta a más de una década, cuando el Congreso de EE.UU. autorizó un intercambio de 980 hectáreas de Oak Flat por 2.209 hectáreas en el sur de Arizona. En 2025, la Corte Suprema de Estados Unidos falló en contra de los indígenas, permitiendo la expropiación. No obstante, el 22 de abril de 2026, los opositores presentaron una nueva demanda para bloquear la mina, argumentando que el gobierno admitió que la explotación destruirá el sitio religioso, impidiendo para siempre la práctica de rituales sagrados.
Luke Goodrich, vicepresidente y asesor principal de The Becket Fund for Religious Liberty, afirmó que “el gobierno federal aceleró la transferencia de Oak Flat en secreto porque quería eludir una revisión judicial significativa”. El abogado, que representa a Apache Stronghold, instó al tribunal a anular la transferencia para proteger la libertad religiosa de los apaches.
La empresa Resolution Copper emitió un comunicado sosteniendo que “el proyecto es vital para asegurar el futuro energético de Estados Unidos, sus necesidades de infraestructura y la defensa nacional, al proporcionar un suministro nacional de cobre y otros minerales críticos”. El Servicio Forestal de Estados Unidos dio el visto bueno final a la transferencia el 13 de marzo de 2026, y la minera espera comenzar la extracción a mediados de la década de 2030.
EL TENIENTE COMO REFERENCIA TÉCNICA
Chile también jugó un rol técnico en la aprobación del proyecto. Resolution Copper utilizó el método de hundimiento por bloques (block caving), una técnica de minería subterránea que consiste en socavar el depósito para que se derrumbe por su propio peso. Para justificar la viabilidad del método ante los reguladores, la empresa presentó un informe del ingeniero geomecánico Dennis H. Laubscher, de octubre de 2000, que incluye historiales de operaciones reales. El informe menciona a El Teniente, la mina subterránea más grande del mundo, operada por Codelco, como un depósito de cobre porfirítico geológicamente idéntico al de Oak Flat.
Otro estudio, del ingeniero Charles A. Kliche, explicó que el block caving era la única alternativa económicamente viable, descartando otros métodos. Estos documentos formaron parte de la Declaración de Impacto Ambiental Final (FEIS) del proyecto.
La nueva demanda presentada en abril vuelve a poner el caso en los tribunales, mientras los apaches continúan su lucha para proteger Oak Flat. La controversia, que mezcla derechos indígenas, seguridad nacional y dependencia del cobre chileno, mantiene a Chile en el centro de un debate que trasciende fronteras.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.



