Exministros de Boric: la dura reinvención tras el poder
LA COMPLEJA REINSERCIÓN DE LOS EXMINISTROS DE BORIC
Salir del gobierno implica un desafío personal y profesional que pocos anticipan. Varios exministros de Gabriel Boric han tenido que reinventarse tras dejar La Moneda, enfrentando un mercado laboral que no siempre valora su paso por la administración pública.
El exministro del Interior Francisco Vidal, quien dejó el cargo en 2006, describió ese tránsito como angustiante. Un día después de su salida, se presentó a una entrevista laboral en la Universidad Alberto Hurtado y meses después sufrió un episodio de estrés que atribuyó al cambio brusco de ritmo.
UNA TRANSICIÓN DIFÍCIL
Raúl Figueroa, exministro de Educación de Sebastián Piñera, señaló que ser ministro exige al máximo en comunicación, gestión y toma de decisiones, mientras que en el sector privado basta con destacar en una sola área. Quienes fallan en alguna dimensión suelen tener resultados adversos.
El retorno a la vida normal golpea también la autoestima. Muchos exsecretarios de Estado vuelven a la academia, los tribunales o la salud, según su origen. De la administración saliente de Boric, 15 exministros regresaron a la docencia, entre ellos Nicolás Grau, Luis Cordero, Ximena Aguilera y Alberto van Klaveren.
Cordero retomó progresivamente su puesto en el estudio FerradaNehme, mientras que Aguilera, tras no encontrar cupo en la UDD, recaló en la UDP. Otros, como Jeannette Vega y Begoña Yarza, volvieron al ámbito de la salud, y Marco Antonio Ávila se incorporó a la Junji de Coquimbo.
LOS POLÍTICOS EN LA ENCRUCIJADA
Para quienes provienen de la política el desafío es mayor, según un exministro de Boric. No buscan el sector privado como primera opción, sino regresar a la vida pública. Sin embargo, la derrota electoral de 2025 complicó su reinserción.
El mundo privado ve con recelo a quienes integraron una administración que fue crítica con el sector empresarial. Figuras como Carolina Tohá, Álvaro Elizalde, Carlos Montes, Maya Fernández, Camila Vallejo, Antonia Orellana, Javiera Toro y Francisco Figueroa enfrentan ese escenario.
Tohá creó un observatorio de seguridad, pero hasta ahora no se conocen proyectos concretos. Mario Marcel, expresidente del Banco Central, realiza consultorías internacionales y mantiene en reserva su colaboración con la oposición. Camila Vallejo, por su parte, está sin trabajo estable y quienes la conocen dicen que necesita descanso tras años de intensa actividad.
Jeannette Jara fundó la consultora Faro, en etapa inicial, mientras que Giorgio Jackson optó por un doctorado en Barcelona, saldando una deuda académica postergada por una década.
EL RETORNO A LA ACADEMIA
La docencia universitaria es un camino frecuente, pero los ingresos son limitados. Un exministro de Bachelet señaló que algunos exsecretarios de Estado hacen clases en tres o cuatro instituciones para juntar dos o tres millones de pesos, muy por debajo del sueldo ministerial.
Desde la izquierda se observa que los políticos de derecha tienen una reinserción más fluida, gracias a una red de universidades privadas que los incorpora para liderar observatorios o facultades. Un exministro de Piñera confirmó que, pese al buen sueldo, debió usar ahorros durante su gestión y que, tras el segundo gobierno de ese mandatario, el retorno al mercado laboral se volvió complejo.
El mundo privado teme que la vinculación política afecte su marca o reputación, especialmente después del estallido social. Algunos exministros de Chile Vamos tardaron hasta ocho meses en encontrar empleo, y otros vieron canceladas ofertas de directorios.
La reinserción de los exministros de Boric refleja que dejar el poder no garantiza estabilidad. Quienes lo logran combinan experiencia, formación académica y una red de contactos que, sin embargo, no siempre es suficiente.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
