Josefina Araos: ‘Parte de la derecha ve el debate de ideas como inútil’
La ausencia de herramientas interpretativas para leer fenómenos sociales complejos ha sido, según la historiadora Josefina Araos, una debilidad recurrente en los gobiernos de derecha en Chile. Subdirectora del Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), Araos advierte que ciertos sectores de ese espectro político mantienen una resistencia hacia el debate de ideas y la producción intelectual, lo que limita su capacidad de comprender coyunturas críticas como el estallido social de 2019.
Para Araos, reducir el estallido a una categoría puramente delictual, como ha sostenido en diversas ocasiones José Antonio Kast, quien en 2019 era diputado, impide abordar las preguntas de fondo. La historiadora subraya que ese sábado 19 de octubre de 2019 por la mañana, tras los incendios de más de veinte estaciones de Metro, la ciudadanía no demandaba represión. Sin embargo, desde el flanco más conservador se insistió en una respuesta de mano dura, quedando el gobierno de Sebastián Piñera en una posición descolocada.
EL LUGAR DE LAS IDEAS EN LA DERECHA
Araos, quien es candidata a doctora en Filosofía y columnista de La Tercera, señala que en parte de la derecha chilena existe una tendencia a ver el libro y el debate intelectual como algo diletante o inútil. Esta mirada, afirma, no sería patrimonio exclusivo de los partidos tradicionales, sino que reaparece en expresiones de la nueva derecha e incluso en el mundo empresarial. La investigadora reconoce que la crítica a la calidad de las investigaciones es pertinente, pero advierte que ese sesgo impide generar debates sustantivos.
El IES, que cumple veinte años, se ha posicionado como un espacio que busca renovar la reflexión de la derecha desde las ciencias sociales y las humanidades, más allá del enfoque económico y de políticas públicas que caracteriza a centros como el CEP o Libertad y Desarrollo. Araos explica que el instituto se instala en un nivel de discusión previo: el de los principios y fundamentos que inspiran las políticas públicas. Esta vocación la ha llevado a ser visto en ocasiones como “fuego amigo”, al ejercer una crítica que busca renovar, no destruir, la trayectoria de la derecha desde el retorno a la democracia.
LECTURAS INSUFICIENTES DE LA REALIDAD
La historiadora sostiene que tanto el primer gobierno de Sebastián Piñera, marcado por el movimiento estudiantil de 2011, como el segundo, que enfrentó el estallido de 2019, evidenciaron dificultades para interpretar los fenómenos sociales que tenían delante. Araos matiza que no se trata de que Piñera no se interesara por las ideas, sino que su corpus de referencia era restringido y estaba nutrido parcialmente, carecía de perspectivas provenientes de las ciencias sociales, las humanidades y la literatura. Señala que ya en los años noventa Gonzalo Vial advertía sobre fracturas sociales, elementos que el IES intentó relevar a través de publicaciones como la revista Punto y coma.
Respecto al actual gobierno de José Antonio Kast, Araos reconoce una evolución en su discurso. La etiqueta de “ultraderecha”, que suele asociarse a una relación instrumental con la democracia, no le parece aplicable al Mandatario, quien no ha dado señales que justifiquen esa alerta. Sin embargo, advierte sobre la deriva de algunos sectores que sostienen una visión enteramente negativa de la realidad, similar a la imperante en la Convención Constitucional, y que puede derivar en agendas refundacionales destructivas.
EL ROL DEL GOBIERNO Y LOS DESAFÍOS DE LA NUEVA DERECHA
Consultada sobre la administración de José Antonio Kast, Araos diferencia entre ganar una campaña y gobernar. A su juicio, el Presidente Kast no es un intelectual, sino un dirigente político y un hombre de acción, lo que no es un problema en sí mismo. Lo relevante es que sepa rodearse de personas y referencias que permitan una comprensión fina de la sociedad. En ese sentido, aunque el discurso de “gobierno de emergencia” fue una buena lectura del momento, el ejercicio de gobernar es más complejo y requiere destreza política para justificar las promesas de campaña.
Sobre el reciente cambio de gabinete, Araos lo califica como un hecho doloroso para el Presidente, que implica reconocer problemas de diseño, pero que también muestra sentido de realidad. Las dificultades en las áreas de seguridad y vocería expusieron al Mandatario, y la incorporación de figuras con oficio político y conocimiento del Estado es una apuesta con cierta lógica.
DEFINICIÓN EN CONSTRUCCIÓN
Finalmente, la historiadora reflexiona sobre qué significa ser de derecha hoy. Recurre a la filósofa Chantal Delsol para distinguir entre quienes se ubican del lado de la transformación del mundo y quienes se paran del lado del cuidado. Araos se identifica con esta segunda vertiente, reivindicando una visión del ser humano y de la convivencia que evite caer en transformaciones refundacionales. A su juicio, un diagnóstico excesivamente negativo de la realidad es tan peligroso en la izquierda como en la derecha, y es un riesgo presente en algunas nuevas derechas que deben ser examinado con cuidado, sin caer en generalizaciones abstractas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
