Justicia sobre ruedas: el Bus de la Justicia cumple más de una década acercando orientación legal a todo Chile
Imagínese tener una duda legal pero vivir en una comuna alejada, sin tiempo para viajar a un tribunal o sin acceso a internet. Esa brecha es la que busca cerrar el Bus de la Justicia, una iniciativa del Poder Judicial que, desde hace más de diez años, recorre el país entregando información y orientación gratuita a la ciudadanía. En un nuevo capítulo del programa “Derecho en Movimiento”, del canal Poder Judicial Chile, se mostró el funcionamiento de estos vehículos acondicionados como oficinas móviles que llevan el servicio judicial directamente a las personas.
RECORRIDO Y FUNCIONAMIENTO
El Bus de la Justicia no es un punto fijo. Su ruta se planifica en base a solicitudes de municipios, instituciones públicas como hospitales o fundaciones, y también por iniciativa propia del Poder Judicial, instalándose en plazas, Cesfam u otros espacios comunitarios. El conductor ya conoce la ruta diaria, y a bordo viaja un equipo de administrativos y coordinadores. En la zona centro, explicó Gladis Sepúlveda, coordinadora interina de los buses, hay cuatro administrativos, un coordinador y dos conductores para dos móviles. En las zonas norte y sur, se suman funcionarios de tribunales y cortes que colaboran periódicamente.
La cobertura geográfica es ambiciosa. En estos 10 años y medio, los buses han visitado todas las comunas del país, desde Putre y Colchane hasta Punta Arenas, pasando por la isla de Chiloé, Antuco y Cerro Castillo. El objetivo es llegar a localidades apartadas donde la presencia del poder judicial suele ser más limitada.
MATERIAS MÁS CONSULTADAS
A bordo, las consultas más frecuentes giran en torno al derecho de familia. El primer lugar lo ocupan los alimentos, seguido por divorcio y violencia intrafamiliar. También son recurrentes las preguntas sobre derecho sucesorio, especialmente herencias, y en materia penal destaca la eliminación de antecedentes. El equipo del Bus se encarga de explicar el paso a paso de los procedimientos: por ejemplo, que un aumento de pensión no es lo mismo que un reajuste, o que el divorcio depende del régimen patrimonial bajo el cual la persona se casó.
Además de orientar, los funcionarios enseñan a los usuarios a utilizar herramientas digitales del Poder Judicial, como la Oficina Judicial Virtual y el portal Trámite Fácil. Así, las personas pueden consultar el estado de su causa o iniciar ciertos gestiones desde su propio teléfono, con la ayuda de un funcionario que guía cada clic.
CIFRAS Y EVOLUCIÓN
El balance de más de una década es positivo. Según la información entregada en el programa, el año 2024 se atendió a más de 9.700 personas, y en lo que va de 2025 la cifra supera las 8.700. En total, sumando los cuatro buses que operan en todo el país, se ha orientado a más de 18.600 personas. La evolución también se nota en la flota: partieron con dos buses y hoy son cuatro, lo que ha permitido descentralizar la atención y llegar a comunas más alejadas de la zona central. El equipo se capacita constantemente en nuevas materias para mantener una atención actualizada.
DESAFÍOS FUTUROS
El principal desafío, según Gladis Sepúlveda, es seguir actualizándose y aprendiendo a enseñar. La idea es que los usuarios no solo reciban información, sino que adquieran herramientas para resolver sus dudas legales de forma autónoma en el futuro. La capacitación permanente del equipo es clave, así como la difusión de las rutas a través de flyers con códigos QR, folletería en papel y coordinación con juntas de vecinos, especialmente para llegar a adultos mayores que no usan redes sociales.
El Bus de la Justicia es un ejemplo concreto de cómo el Estado puede facilitar el acceso a la justicia, un derecho humano fundamental. Su presencia en terreno no solo ahorra tiempo y viajes a los usuarios, sino que también les demuestra que el poder judicial se acerca a sus comunidades, sin importar lo alejadas que estén.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
