El ambiente en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados se tornó tenso durante la tramitación de un megaproyecto, luego de que las estrategias del gobierno y la oposición chocaran de frente, amenazando con extender la discusión de forma indefinida. Para evitar un trasnoche legislativo que se vislumbraba inevitable, los parlamentarios alcanzaron un pacto informal que busca ordenar el debate y acotar los tiempos de votación.
ACUERDO DE CABALLEROS CON PLAZO FIJO
Presidida por el diputado Agustín Romero (republicano), la instancia logró lo que algunos definieron como un “acuerdo de caballeros” durante la noche del martes. La medida principal fue fijar un plazo máximo hasta las 21:00 horas para el ingreso de nuevas indicaciones. Hasta esa jornada, las enmiendas seguían llegando masivamente, lo que había desbordado la capacidad de la secretaría para procesarlas.
El diputado Jaime Araya (independiente PPD) calificó esta avalancha como un “tsunami” legislativo, en respuesta al plan defensivo del Ejecutivo. La Moneda había presentado un paquete de indicaciones sustitutivas que, de ser aprobadas, dejaban sin efecto cerca de un millar de presentaciones previas de los parlamentarios.
VOTACIONES SEPARADAS COMO MONEDA DE CAMBIO
El acuerdo incluyó una oferta del presidente de la comisión a la oposición: a cambio de detener el ingreso de nuevas modificaciones, se abriría la posibilidad de solicitar votaciones separadas para las indicaciones del gobierno. La secretaria de la instancia aclaró que, en principio, las indicaciones sustitutivas no debían ser objeto de divisiones, pero ante la unanimidad de los presentes se podía acceder a ello.
Romero pidió que estas solicitudes se limitaran a incisos completos (párrafos) y no a frases u oraciones sueltas, y que se actuara de buena fe para evitar alargar intencionalmente el debate. Advirtió que, si no se lograba despachar el proyecto dentro de la urgencia, cerraría el debate a la medianoche de este miércoles para proceder a votar “sí o sí” el texto base y todas las enmiendas.
SUSPENSIÓN DE LA SESIÓN MATINAL
Aunque la Comisión de Hacienda estaba citada para las 10:30 de la mañana del miércoles, la convocatoria se suspendió para dar tiempo a la secretaría a ordenar las nuevas indicaciones. Estas fueron reingresadas, manteniendo aquellas que hubieran sobrevivido a la deliberación inicial y restando las retiradas por los propios autores.
CRONOGRAMA ESTRICTO Y ADVERTENCIA DE CIERRE
Romero ratificó que mantendrá su cronograma, independientemente del acuerdo. “Ya lo señalé el día de ayer. De no alcanzarse a realizarse la votación dentro del plazo que tiene la comisión (hasta las 23:59) para despachar el proyecto dentro de la urgencia, se declara cerrado el debate y comienza la votación del proyecto. Y la consecuencia de cerrarse el debate es que se comienza la votación del proyecto sin discusión. Eso es lo que va a pasar”, afirmó.
El diputado republicano agregó que espera disposición a legislar como corresponde, principalmente en lo relativo al fondo de emergencia. “Y en eso estamos en este minuto, revisando bien el comparado de manera tal de que podamos partir con aquellos artículos que debieran tener una tramitación técnicamente ágil”, señaló.
PROYECCIÓN DE LARGA JORNADA
Dado que el proyecto contiene 50 artículos, las votaciones podrían multiplicarse con las solicitudes de discusiones separadas, lo que demoraría al menos dos horas adicionales. A esto se suman las enmiendas que crean artículos nuevos o que son inadmisibles, que la comisión deberá resolver. “Calculo más o menos que debería ser algo parecido como lo que la pasada Ley de Reajuste (que obligó a sesionar de madrugada) por la cantidad de indicaciones que hay. O sea, de aquí a la madrugada a 4 o 5 de la mañana… traigan café”, comentó Romero.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
