El diario de los Abogados
La diputada Tatiana Urrutia (Frente Amplio) denunció haber sido víctima de una oleada de amenazas e insultos a través de redes sociales, luego de una controversia ocurrida en la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputadas y Diputados. El respaldo público del expresidente Gabriel Boric, quien le dedicó un mensaje de apoyo, puso el caso en el centro del debate sobre los límites de la desinformación y la seguridad de los parlamentarios.
DIFERENCIA EN LA COMISIÓN
Todo comenzó durante una sesión de la Comisión de Vivienda, el pasado 13 de mayo, en la que se analizaba un informe sobre la gestión del exministro de Vivienda Carlos Montes. A la instancia asistieron la contralora general de la República, Dorothy Pérez, y el actual titular del Minvu, Iván Poduje.
Según relató Urrutia, la controversia surgió por una diferencia de criterio con el diputado Juan Carlos Beltrán (RN), presidente de la comisión, en torno a la aplicación del reglamento interno. La parlamentaria sostuvo que, debido a la falta de conducción del presidente, no se alcanzó a dar tiempo para que el ministro Poduje expusiera su informe, y que luego Beltrán habría atribuido públicamente la responsabilidad a ella.
Beltrán, por su parte, expresó su molestia ante la prensa, señalando que la diputada de izquierda no permitió prorrogar la sesión, lo que impidió que el ministro pudiera intervenir.
CAMPAÑA DE DESINFORMACIÓN
Urrutia amplió que, tras ese episodio, parlamentarios del Partido Republicano que no integran la comisión y que desconocían los hechos, iniciaron una campaña de desinformación en redes sociales. El diputado José Carlos Meza, vicepresidente de la colectividad, publicó que Urrutia se negó a dar la unanimidad para extender la sesión por 15 minutos, impidiendo que Poduje expusiera los hallazgos en materia habitacional.
La parlamentaria del Frente Amplio denunció que desde Republicanos se subieron acusaciones sin sustento, se grabaron videos y se utilizaron fotografías suyas sin conocimiento real de lo ocurrido. “El resultado fueron todas mis redes sociales bajo ataque”, afirmó.
Urrutia enfatizó que la desinformación tiene consecuencias concretas, y que en su caso derivó en ataques y amenazas virtuales. “Discrepar es parte de la democracia. Amenazar a quien piensa distinto, no”, declaró.
RESPALDO DEL EXPRESIDENTE
La denuncia de hostigamiento digital recibió un comentario de respaldo del expresidente Gabriel Boric, quien le escribió “fuerza compañera. No estás sola”. El gesto fue interpretado como un reconocimiento a la gravedad de las amenazas que enfrentan los parlamentarios en el ejercicio de sus funciones.
Urrutia señaló que el Congreso debe tomar estos hechos con seriedad y que evaluará con responsabilidad las acciones legales que corresponda seguir, sin descartar medidas ante las autoridades competentes.
La diputada del Frente Amplio reiteró que la diferencia de opinión es parte del debate democrático, pero que las amenazas y el hostigamiento no pueden ser tolerados. El caso abre una discusión sobre los límites de la libertad de expresión en el contexto digital y la protección que merecen quienes ejercen cargos públicos.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
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