Carlos Urrutia, gerente de expansión internacional de Revolut, adelantó que el neobanco británico considera inevitable su ingreso al mercado chileno, aunque aún no define una fecha concreta. La afirmación se realizó en el marco de su próxima participación en el Chile Fintech Forum 2026, organizado por FinteChile, que se celebrará el 6 y 7 de mayo en Espacio Riesco con más de seis mil asistentes.
EXPANSIÓN POR AMÉRICA LATINA
Fundado en 2015 en el Reino Unido por Nik Storonsky y Vlad Yatsenko, Revolut obtuvo su primera licencia bancaria en 2018, otorgada por el Banco de Lituania. Hoy cuenta con cerca de 70 millones de clientes retail a nivel global y, según su última memoria anual, en 2025 alcanzó 767 mil clientes empresas. El año pasado registró ingresos por 4.500 millones de libras esterlinas (US$6.100 millones) y un beneficio antes de impuestos de 1.700 millones de libras esterlinas (US$2.000 millones). Opera en más de 40 mercados.
En la región, la empresa ya ofrece productos en Brasil y México, y se encuentra en proceso de ingreso en Colombia, Perú y Argentina. Urrutia destacó que América Latina representa un mercado de más de 650 millones de personas y flujos de remesas superiores a US$160 mil millones anuales, lo que hace del negocio transfronterizo un eje estratégico.
CHILE EN LA MIRA
Consultado sobre los planes para Chile, el ejecutivo fue categórico: “La pregunta, más que si vamos a entrar a Chile, es cuándo”. Explicó que la ambición del fundador es llegar a 100 países con 100 millones de usuarios diarios, por lo que incluir a Chile es parte natural de esa meta. Valoró el alto grado de adopción de servicios digitales en el país, su estabilidad y el avance regulatorio.
Sobre por qué otros países de la región han tenido prioridad, señaló que no existe ningún bloqueo hacia Chile, sino que todo responde a un orden de priorización basado en análisis de mercado, donde factores como la conectividad poblacional con Europa y Estados Unidos y los flujos de remesas juegan un rol clave.
LEY FINTECH Y REGULACIÓN
Urrutia reconoció que Chile ha avanzado significativamente con la promulgación de la Ley Fintech (Ley 21.000), que establece reglas claras para los servicios financieros digitales no tradicionales. Consideró que esta normativa incentiva la entrada de nuevos actores y la inversión, al ofrecer certeza jurídica sobre los requisitos para operar en el mercado.
Si bien Revolut busca ingresar a los países con una licencia bancaria completa —“que nos habilita el rango más amplio de servicios” y refuerza la confianza con usuarios y reguladores—, el ejecutivo indicó que los servicios habilitados por la ley fintech local son relevantes para conformar una propuesta de valor más completa, aunque no precisó si en Chile entrarían con o sin dicha licencia.
LICENCIA BANCARIA COMO PRIORIDAD
El directivo subrayó que la experiencia internacional de Revolut demuestra que contar desde el inicio con una licencia bancaria es esencial: “Ese elemento de ser capaces de entrar desde el principio con la robustez absoluta de rango de productos, pero también de proyección de confianza, es esencial para lograr cautivar a nuestros usuarios”. En su visión, los bancos son las entidades financieras con el capital y la supervisión más robustos, lo que otorga solidez a la relación con clientes y autoridades.
DIFERENCIAS DEL USUARIO LATINOAMERICANO
Urrutia destacó que el usuario latinoamericano presenta características particulares frente al europeo. En la región existe una preferencia por usar la tarjeta de crédito como instrumento transaccional diario, y no exclusivamente crediticio. Además, las necesidades de remesas son más acentuadas, ya que estos países son receptores importantes de flujos provenientes de economías más desarrolladas, lo que exige calibrar los beneficios ofrecidos a cada usuario según su contexto.
El ingreso de Revolut a Chile, aunque sin fecha definida, parece ser solo cuestión de tiempo, a la espera de que la empresa termine su proceso de priorización regional y concrete su estrategia de licencia bancaria en el país.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
