Alegatos de clausura: acusados de emitir y vender licencias médicas falsas
# Juicio oral: alegatos de clausura contra acusados como autores de emisión y venta de licencias médicas
Diez meses después del inicio del juicio oral más extenso y complejo contra una red criminal de emisión fraudulenta de licencias médicas, el Ministerio Público presentó sus alegatos de clausura ante el tribunal. La acusación sostiene que médicos, dueños de centros médicos y reclutadores actuaron de manera coordinada para crear un verdadero mercado de compra y venta de reposos médicos, defraudando al sistema de seguridad social chileno.
La fiscalía calificó este caso como el fraude más grande perpetrado contra una institución estatal en el ámbito de la salud, con perjuicios que alcanzan miles de millones de pesos afectando al Fondo Nacional de Salud (FONASA) y a las instituciones de salud previsional.
## LA ESTRUCTURA DELICTIVA
Según la acusación, los imputados crearon y utilizaron diversas sociedades médicas como fachada para la emisión masiva de licencias falsas. Entre las empresas mencionadas se encuentran Doctor Mitite SPA, Prodimec SPA, Servimed SPA, Prevent SPA, Alianza Med, Asimed SPA, Emimed SPA, Enfoque Salud SPA, Matlife SPA, Siní Vitais SPA, Salud Vital SPA, Unisalud SPA, Humana Salud SPA y Nelumbo SPA.
La fiscalía presentó documentación que acredita la constitución de estas sociedades, sus direcciones registradas y los vínculos entre los acusados como socios o administradores. Se estableció que varios de los domicilios registrados correspondían a oficinas virtuales o residencias particulares, sin infraestructura real para la atención médica.
## EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO ILÍCITO
Las pruebas incorporadas durante el juicio oral demostraron que los acusados ofrecían licencias médicas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, con valores que variaban según la duración del reposo. Los precios oscilaban entre los 30.000 y 75.000 pesos, dependiendo si la atención era presencial o por telemedicina, y del número de días solicitados.
Los agentes reveladores que declararon en el juicio confirmaron el mecanismo de adquisición: bastaba contactar a los reclutadores, elegir los días de reposo e incluso sugerir el diagnóstico. Los más recurrentes eran trastornos de ansiedad, estrés laboral, lumbago y depresión, todos ellos diagnosticados sin evaluación médica real.
Las conversaciones intervenidas y extraídas de teléfonos incautados muestran cómo los imputados coordinaban la emisión de licencias, acordaban precios, distribuían comisiones y captaban “clientes”. En los chats se evidencia que los propios acusados reconocían que no existía atención médica genuina, sino una mera transacción comercial.
## LAS PRUEBAS DOCUMENTALES Y PERICIALES
La fiscalía incorporó como medios de prueba las escrituras de constitución de las sociedades, los registros de direcciones, las intercepciones telefónicas, las declaraciones de los agentes reveladores y las pericias a los teléfonos incautados. Estos elementos demostraron la existencia de una organización con roles definidos: dueños de centros médicos, médicos emisores, reclutadores y captadores de clientes.
Los peritos de COMPIN y FONASA declararon sobre la normativa aplicable, citando el Decreto N°3 de 1984 del Ministerio de Salud, el D.F.L. 449/78 sobre seguridad social, la Ley 20.585 y el D.F.L. N°1 de 2026 del Ministerio de Salud.
## LAS CONVERSACIONES REVELADORAS
Las intercepciones telefónicas incorporadas al juicio muestran diálogos entre los acusados donde discuten abiertamente la emisión de licencias, los montos recaudados y las medidas para evadir controles. En una de ellas, un imputado señala que debe borrar publicaciones en redes sociales para no comprometer un centro médico “legalmente constituido” en la venta de licencias.
Otras conversaciones revelan cómo los reclutadores ofrecían a los “clientes” elegir los días de reposo y el diagnóstico, sin que mediara evaluación médica alguna. “Usted decide los días que necesita o quiere”, se escucha en uno de los registros.
## LA CALIFICACIÓN JURÍDICA
El Ministerio Público sostiene que los hechos configuran los delitos de falsificación de licencias médicas, previsto en el artículo 202 del Código Penal en relación con el artículo 193 del mismo cuerpo legal. Además, se imputa el delito de fraude de subsidios del artículo 470 N°8 del Código Penal, en relación con el artículo 407.
Respecto a los líderes de la organización, la acusación también incluye el delito de lavado de activos, al haber reintroducido en el sistema financiero los recursos obtenidos ilícitamente mediante actos de ocultación, simulación y disposición de bienes de origen ilícito.
## EL PERJUICIO AL SISTEMA DE SALUD
La fiscalía enfatizó que las licencias médicas no son meros documentos, sino instrumentos que habilitan a los trabajadores para percibir subsidios por incapacidad laboral, financiados por las instituciones de seguridad social. La emisión fraudulenta de estos reposos debilitó la capacidad del sistema para cumplir su misión de protección a los trabajadores y sus familias.
Tras la presentación de los alegatos, el tribunal continuará con el análisis de las pruebas y las defensas de los imputados, para luego dictar sentencia en uno de los casos más emblemáticos de fraude al sistema de salud chileno.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.



