Juramento de abogados ante la Corte Suprema: un paso solemne
NUEVOS ABOGADOS JURAN ANTE LA CORTE SUPREMA EN EMOTIVA CEREMONIA
En una solemne audiencia pública realizada el 15 de mayo de 2026, la Corte Suprema recibió el juramento o promesa de fidelidad de decenas de nuevos abogados y abogadas provenientes de diversas Cortes de Apelaciones del país. La ceremonia, presidida por la presidenta del máximo tribunal y con la presencia de los ministros de la Corte Suprema, se llevó a cabo conforme al artículo 521 del Código Orgánico de Tribunales, que regula el acto de investidura del título de abogado o abogada.
Los postulantes, que previamente habían sido examinados por las respectivas Cortes de Apelaciones, fueron convocados por el secretario del tribunal para prestar el juramento de rigor. Uno a uno, o en grupos según su Corte de origen, los nuevos profesionales del derecho respondieron afirmativamente al requerimiento: “¿Juráis o prometéis desempeñar fiel y honradamente la profesión de abogado?”. La respuesta unánime fue “Sí, juro” o su equivalente en promesa, según la opción de cada cual.
EL JURAMENTO EN CADA CORTE DE APELACIONES
La ceremonia incluyó a egresados de las Cortes de Apelaciones de Arica, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Valparaíso, Santiago, Rancagua, Talca, Chillán, Concepción, Temuco, Valdivia, Puerto Montt, Coyhaique y Punta Arenas. También se sumaron quienes rindieron el juramento directamente ante la Corte Suprema. Los nombres de los nuevos abogados y abogadas fueron leídos por el secretario del tribunal, mientras los ministros observaban el cumplimiento del rito.
Tras la toma de juramento, la presidenta de la Corte Suprema declaró investidos legalmente con el título de abogado o abogada a todos los presentes, de acuerdo con el artículo 522 del Código Orgánico de Tribunales. Luego de la declaración, los felicitó y expresó su deseo de que tuvieran un amplio desarrollo profesional y personal.
EL DISCURSO CENTRAL: DERECHO DE FAMILIA Y ÉTICA PROFESIONAL
En su intervención, la presidenta de la Corte Suprema se refirió al significado profundo del juramento recién prestado. Destacó que la fidelidad y honestidad exigidas no son meras formalidades, sino que implican un compromiso permanente con la integridad, la responsabilidad y el respeto por las personas. Señaló que detrás de cada controversia jurídica hay una realidad humana que exige sensibilidad y empatía.
La autoridad judicial dedicó la parte central de su discurso a la evolución del derecho de familia en Chile. Recordó que la concepción de familia ha experimentado transformaciones significativas a lo largo del tiempo. El ordenamiento jurídico chileno, dijo, ha avanzado desde modelos tradicionales hacia un reconocimiento más amplio y diverso de las formas de convivencia, basadas en el amor, el cuidado y la solidaridad mutua.
LA EVOLUCIÓN NORMATIVA EN MATERIA DE FAMILIA
La presidenta destacó que las reformas legales han eliminado discriminaciones históricas entre hijos e hijas, fortalecido los derechos de niños, niñas y adolescentes, regulado nuevas formas de convivencia y reconocido jurídicamente diversas estructuras familiares. También se han desarrollado mecanismos más efectivos de protección contra la violencia intrafamiliar y otras situaciones de vulnerabilidad.
Estos avances, explicó, no solo responden a cambios legislativos, sino que reflejan cómo la sociedad chilena ha entendido la necesidad de adaptar sus instrumentos para otorgar dignidad y protección a las personas en los espacios más sensibles de la vida humana. “Donde existe una familia, cualquiera sea la forma en que se organice jurídicamente, existen relaciones de afecto, deberes de cuidado, responsabilidades mutuas y expectativas de protección que el sistema jurídico no puede ignorar”, afirmó.
LLAMADO A LA HUMANIDAD EN EL EJERCICIO PROFESIONAL
La presidenta subrayó que, en el ámbito del derecho de familia, el abogado o abogada no enfrenta solo discusiones normativas o procedimentales, sino conflictos cargados de sufrimiento, fragilidad emocional, incertidumbre y derechos de especial sensibilidad. Cada causa, cada procedimiento de adopción, cada disputa alimentaria o situación de violencia intrafamiliar involucra a personas cuyas vidas pueden verse profundamente afectadas por las decisiones judiciales y la forma en que los intervinientes ejercen su función.
Por eso, sostuvo, el juramento de desempeñar fiel y honradamente la profesión también implica que la argumentación, el lenguaje y la litigación deben ir acompañados de prudencia, humanidad, empatía y conciencia de las consecuencias que los procesos producen en la vida de todas las personas. “El derecho cumple una función cultural porque permite que los conflictos humanos encuentren una resolución institucional acorde con la dignidad”, expresó.
CIERRE Y FELICITACIONES
La presidenta concluyó su discurso felicitando a los nuevos abogados y abogadas por el paso dado, extendiendo sus parabienes a sus familias, amigos y profesores. Les recordó que la sociedad confía en que sabrán responder a este hermoso desafío con excelencia, integridad, conciencia y eficacia, teniendo siempre presente el valor fundamental de la justicia y la familia como núcleo de la sociedad.
La ceremonia finalizó con un cálido aplauso de los asistentes, marcando el inicio de una nueva etapa para los profesionales del derecho que hoy se incorporan formalmente al servicio de la justicia en Chile.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.



