La megarreforma entra al quirófano del Senado
Megarreforma tributaria enfrenta complejo trámite en el Senado
Tras ser aprobada en la Cámara de Diputados, la megarreforma tributaria del gobierno ingresa a una etapa más exigente en el Senado, donde el equilibrio de fuerzas es diferente y el respaldo será más acotado. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, celebró el despacho de la iniciativa, pero ahora deberá negociar con una oposición y aliados que ya anticipan ajustes.
La iniciativa contempla la reducción del impuesto corporativo de 27% a 23%, modificaciones a la permisología, invariabilidad tributaria y un crédito laboral, y se enfrenta a un escenario donde el oficialismo confía en al menos 26 votos para la idea de legislar. Sin embargo, la aprobación de los cerca de 50 artículos requerirá acuerdos más amplios.
SENADORES CLAVE EN LA NEGOCIACIÓN
Senadores como Matías Walker, Miguel Ángel Calisto y Alejandro Kusanovic jugarán un rol clave. Walker ya expresó su respaldo a la idea de legislar, pero solicitó una mayoría sólida que otorgue legitimidad a la iniciativa. Kusanovic puso en duda su voto favorable, mientras que Calisto y otros senadores de oposición han solicitado modificaciones en varias medidas.
Diego Schalper, jefe de la bancada de RN en la Cámara, señaló que el Senado puede consolidar la Ley de Reconstrucción, y que impulsar el crecimiento es una urgencia social, no un lujo ideológico. Desde el oficialismo, algunas fuentes reconocen que Quiroz podría estar abierto a cambios para evitar ruidos en su coalición, aunque otros dudan de su disposición a acuerdos amplios.
POSIBLES AJUSTES EN LA MESA
Uno de los temas en debate es la invariabilidad tributaria por 25 años para proyectos que superen los US$ 50 millones. El Ejecutivo analiza acortar el período a 20 años y aumentar el umbral a US$ 500 millones, tal como lo planteó la Democracia Cristiana. Además, se estudia liberar del pago de contribuciones a dueños de viviendas mayores de 65 años, pero con un tope en el valor comercial del inmueble, entre $500 y $600 millones, para resguardar el Fondo Común Municipal.
También se revisa la reposición de fondos al Fondo Común Municipal, en busca de un proceso más simple que evite que los municipios tengan que negociar anualmente esos recursos.
LA GRAN BATALLA
El crédito tributario al empleo, que tiene un costo fiscal cercano a los US$ 1.400 millones, es el aspecto más polémico. Críticos de diversos sectores advierten sobre su elevado costo y su escaso efecto en la generación de nuevos empleos. Quiroz la ha defendido como un impulso al crecimiento, pero senadores oficialistas presionan para limitarla y disminuir el déficit fiscal.
En RN subrayan la necesidad de considerar las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo y marcar distancia con la administración anterior. Una alternativa sería reducir la duración del beneficio, volviéndolo más temporal. El primer Informe de Finanzas Públicas, cuya difusión se aplazó, podría revelar cifras fiscales negativas que reactiven la discusión.
Senadores de oposición como Gastón Saavedra rechazan el crédito al empleo, pero se declaran dispuestos a conversar sobre desburocratización. Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda, pronostica que el proyecto será aprobado con modificaciones menores, pero cuestiona que exista una mayoría holgada que le brinde respaldo duradero.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
