FinteChile critica los nuevos plazos del Sistema de Finanzas Abiertas y advierte sobre una pérdida de competitividad
A casi dos años y medio de la promulgación de la Ley Fintech, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) publicó la Norma de Carácter General N°569, que extiende en doce meses la entrada en vigencia del Sistema de Finanzas Abiertas (SFA). El gremio FinteChile reaccionó con dureza, señalando que la medida “debilitan la competencia en la industria financiera en Chile” y que el país se encamina a ser el más lento del mundo en implementar esta solución.
Según el comunicado difundido este martes por la asociación gremial, el SFA comenzará a operar recién en julio de 2027. No obstante, dado el esquema gradual contemplado en la ley, el funcionamiento pleno no se alcanzaría antes de 2030. Eso implica un lapso de entre seis y siete años desde la publicación de la Ley Fintech en enero de 2023.
FinteChile contrastó ese plazo con experiencias internacionales. En el Reino Unido la implementación tomó 1,3 años y en Brasil 1,5 años. “Cada demora debilita nuestra posición competitiva, transfiriendo esa oportunidad a las economías que progresan más rápido en la zona”, advierte el gremio.
LOS TRES CUESTIONAMIENTOS CENTRALES
El primer reparo apunta directamente a la postergación del cronograma. La NCG N°569 suma doce meses adicionales a los veinticuatro que ya estaban previstos, con lo cual el inicio del SFA se fija en julio de 2027. FinteChile sostiene que, bajo el diseño gradual de la ley, la operación plena no se concretará antes de 2030.
El segundo punto de controversia es el mecanismo alternativo o de respaldo. La Ley Fintech ordenó la creación de un canal secundario e independiente que garantizara el funcionamiento del SFA ante una falla de las APIs principales. La nueva norma, en cambio, define ese mecanismo como aquel que opera “en caso de contingencia del mecanismo principal, en el marco de las exigencias de continuidad operacional”. Para el gremio, eso equivale a que el mismo sistema principal funcione como respaldo y que la disponibilidad efectiva quede supeditada a la robustez interna de los actores incumbentes, sin que existan mecanismos independientes que aseguren la continuidad frente a una falla.
El tercer cuestionamiento es el régimen piloto. La norma incorpora un período obligatorio de dos meses sin exigencias de servicio, y luego seis meses con requerimientos reducidos. Según FinteChile, eso “retrasa en ocho meses adicionales el inicio operativo real del sistema” en cada una de sus etapas y pone en duda que el SFA esté plenamente implementado en los tiempos que exige la ley.
EL COSTO EN CRÉDITO Y COMPETITIVIDAD
FinteChile respalda sus críticas con cifras concretas. De acuerdo con datos del Banco Central citados en el comunicado, las colocaciones bancarias reales en Chile llevan cuatro años en contracción y el crédito de consumo aún se mantiene por debajo de los niveles que registraba antes de la crisis sanitaria. En ese escenario, el crédito informal moviliza 4.000 millones de dólares anuales e involucra a más de 600.000 personas, con tasas que pueden alcanzar el 10% diario y vínculos con el crimen organizado.
En el segmento empresarial, la Encuesta de Financiamiento Pyme 2024 de Maxxa indica que el 46% de las pymes chilenas considera el acceso a financiamiento como su principal barrera de crecimiento. El gremio sostiene que el SFA cambiaría esa ecuación y que postergarlo obliga a las pymes a seguir financiándose en peores condiciones.
Además, el comunicado advierte sobre el impacto competitivo regional. América Latina es la zona donde la industria fintech crece más rápido, con una tasa anual compuesta del 43% entre 2021 y 2025, más del doble que Europa o Norteamérica. “Cada año de postergación o un mal diseño regulatorio pone en riesgo los beneficios que este sistema va a entregar”, señala FinteChile.
VALORACIÓN PARCIAL Y RESPUESTA DE LA CMF
Pese a las críticas, el gremio reconoce que la norma incorpora “mejoras técnicas relevantes”, como áreas de prueba, la ampliación del período histórico de datos al que podrán acceder las entidades y mejoras en su actualización. Esos avances, dice FinteChile, recogen parte del trabajo de más de cien sesiones técnicas entre la industria, las autoridades y otros actores del mercado.
Sin embargo, el gremio insiste en que esos progresos no justifican la postergación del inicio efectivo del SFA ni decisiones regulatorias que afecten su competitividad o viabilidad operativa.
Por su parte, el Consejo de la CMF emitió una columna en la que justifica la extensión del plazo. Señala que la infraestructura requerida es de alta complejidad y que se necesita tiempo suficiente para coordinar con otras instituciones, alinear estándares de seguridad internacionales, introducir mayor gradualidad en la implementación (especialmente en las APIs de iniciación de pagos) y realizar períodos de prueba. El tono del documento es defensivo pero optimista: la CMF sostiene que la postergación no cambia el rumbo ni la convicción detrás del proyecto, sino que busca asegurar una implementación robusta y confiable. El Consejo cierra afirmando que el SFA representa “un cambio estructural del sistema financiero” y que avanzan “con responsabilidad y sin pausa”.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
