El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) realizó su balance de gestión correspondiente a 2025 y aprovechó la instancia para reiterar la urgencia de fortalecer la situación fiscal del país. La presidenta del organismo, Paula Benavides, advirtió que las presiones fiscales se han intensificado y llamó a avanzar con responsabilidad y visión de largo plazo.
Benavides destacó que la sostenibilidad fiscal es una condición esencial para el desarrollo, ya que permite dar continuidad a las políticas públicas, sostener el crecimiento económico, resguardar la estabilidad macroeconómica y enfrentar escenarios adversos. En su discurso, señaló que Chile enfrenta un estrés fiscal prolongado, con nulas holguras en el mediano plazo, una deuda bruta cercana al umbral prudente y fondos soberanos por debajo de lo recomendado internacionalmente.
La presidenta del CFA alertó que si no se actúa de forma planificada y ordenada, el país podría quedarse sin espacios para absorber choques globales, con consecuencias en el empleo, la inflación y la sostenibilidad de las políticas públicas. Entre 2007 y 2024, la deuda bruta del Gobierno Central pasó de 3,9% a 41,5% del PIB, lo que sitúa a Chile en una posición más compleja dentro de economías comparables, aunque el país aún presenta bajos niveles de deuda pública y buenas calificaciones crediticias.
Para estabilizar la deuda bajo el 45% del PIB, el CFA considera necesario converger al equilibrio en el Balance Estructural. El organismo calificó esta tarea como realista pero exigente, y pidió mejorar la estimación y el monitoreo de los ingresos fiscales para reducir sesgos en las proyecciones. También recomendó implementar medidas oportunas y monitoreables en gasto e ingresos que mejoren el balance fiscal de forma permanente, así como articular nuevas fuentes de financiamiento mediante el fortalecimiento de ingresos y el ajuste del gasto con criterios de eficiencia.
Benavides subrayó que la situación fiscal deteriorada se arrastra desde 2008 y que se ha profundizado en los últimos años. El CFA planteó además que las soluciones requieren un diagnóstico común entre el oficialismo y la oposición. “No se trata solo de resguardar el equilibrio de las cuentas públicas, sino también de generar las condiciones para un crecimiento económico inclusivo y con volatilidad acotada”, concluyó.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
