EL PRESIDENTE KAST DESTACA A METRO COMO OBRA DE ESTADO Y ALUDE AL ESTALLIDO SOCIAL
Un hito constructivo de la Línea 7 del Metro de Santiago, realizado bajo tierra en la futura estación de Avenida Isidora Goyenechea con Avenida Vitacura, sirvió de escenario para que el Presidente José Antonio Kast entregara una reflexión sobre el carácter perdurable de esta infraestructura y los hechos ocurridos durante el estallido social de 2019.
La ceremonia, encabezada por el Mandatario, reunió a autoridades y trabajadores del tren subterráneo en el punto donde se encontraron los túneles de la nueva línea. En su intervención, Kast comenzó compartiendo una experiencia personal: su vínculo con el Metro desde los años 70, cuando llegó del campo a la ciudad. Relató cómo él mismo sintió orgullo al conocer ese “tren que anda bajo tierra” y cómo, años después, llevó a sus hijos a vivir esa misma experiencia.
UNA CULTURA QUE NO DEBE INTERRUMPIRSE
El Jefe de Estado recordó que “Chile ha generado una cultura del metro, que en algunos momentos se ha interrumpido”, en clara alusión a la quema de estaciones ocurrida en 2019. Sin mencionar directamente el estallido, sostuvo que es responsabilidad de todos cuidar este servicio: “Que nunca más tengamos que lamentar lo que tanto ha costado construir. Uno no puede destruir lo que le sirve a tantas personas”.
Kast enfatizó que el Metro es una herramienta para la gente más humilde y necesitada, y calificó el lugar del encuentro de túneles como simbólico, al conectar no solo el metro sino también el teleférico y a las personas.
OBRA DE ESTADO, NO DE GOBIERNO
En un punto que interesa especialmente desde la perspectiva legal, el Presidente diferenció entre obras de gobierno y obras de Estado. Según sus palabras, la Línea 7 fue soñada durante la administración del Presidente Piñera, implementada bajo el mandato de la Presidenta Bachelet, continuada por el propio Piñera y luego por el Presidente Boric. “Nosotros estamos de paso. Pero lo que ustedes construyeron queda”, afirmó, dirigiéndose a los funcionarios del Metro.
Esta declaración refuerza la idea de que ciertas infraestructuras públicas, por su magnitud y beneficio colectivo, trascienden los períodos gubernamentales y deben ser protegidas independientemente de los cambios de administración. Para los abogados que siguen temas de contratación pública y concesiones, la noción de “obra de Estado” puede tener implicancias en cuanto a la continuidad de proyectos, plazos y responsabilidades intergubernamentales.
CONTEXTO JURÍDICO DE LA INARRETENIBILIDAD DE OBRAS PÚBLICAS
Aunque no se citó normativa concreta, la mención a que “nadie se puede atribuir una obra como esta para un gobierno” resuena con principios del derecho administrativo chileno, como la continuidad del servicio público y la obligación del Estado de mantener y expandir infraestructura crítica. En particular, el Metro de Santiago opera bajo el D.L. 830 (Ley de Concesiones) y diversas normas que regulan su financiamiento y ejecución. La invocación a un “carácter de Estado” podría ser usada en futuros litigios sobre responsabilidad por daños a bienes nacionales de uso público.
El Presidente también llamó a que lo ocurrido en 2019 “nos marque fuego”, frase que puede interpretarse como un llamado a considerar la protección penal de bienes de utilidad pública (artículos 474 y siguientes del Código Penal, sobre daños calificados). Para los penalistas, la alusión a la quema de estaciones refuerza la necesidad de tipificar con claridad los ataques contra infraestructura crítica.
UN LLAMADO A LA NO DESTRUCCIÓN
Kast cerró su intervención recalcando que el Metro es “un lugar de encuentro” y que, por lo mismo, debe ser preservado. Su discurso, sin citar leyes específicas, establece un vínculo entre la inversión estatal, la memoria colectiva y la responsabilidad de no repetir hechos de violencia que afecten a “tantas personas”.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
