Senado advierte: no habrá ‘pirquineo’ en discusión de Reconstrucción
El proyecto de Reconstrucción, que ya superó su primer gran escollo en la Cámara de Diputadas y Diputados con la aprobación de la rebaja del impuesto corporativo, enfrenta ahora un panorama más ajustado en el Senado. La Cámara Alta será el escenario de un debate que, a juzgar por las primeras señales, promete ser más exigente para el Ejecutivo, con una correlación de fuerzas que obliga a buscar apoyos más allá del oficialismo. Las advertencias de la Democracia Cristiana y las gestiones del propio Presidente José Antonio Kast marcan la antesala de esta nueva etapa.
LAS PRIMERAS ADVERTENCIAS DESDE LA DEMOCRACIA CRISTIANA
El senador Iván Flores (DC) fue uno de los primeros en fijar posición. En declaraciones públicas, subrayó que en el Senado no se replicará el estilo de negociación observado en la Cámara Baja. “Aquí no habrá pirquineo”, afirmó, en clara referencia a eventuales acuerdos menores para asegurar votos. Flores enfatizó que el debate debe ser “serio, con argumentos y a la altura”, y advirtió que la Cámara Alta actuará con mayor reflexión, mirando el mediano y largo plazo. Según el parlamentario, “no vamos a estar disponibles para negociar pequeñas cosas”, anticipando un análisis macroeconómico y de impacto social del proyecto.
Estas declaraciones reflejan el tono que podría marcar la tramitación, donde el equilibrio de fuerzas es más estrecho. El oficialismo contaría teóricamente con 23 votos, necesitando al menos tres apoyos adicionales para alcanzar el umbral de 26 requerido.
GESTIONES DEL EJECUTIVO Y LA ESTRATEGIA DE CERRO CASTILLO
En paralelo, el Gobierno ya ha iniciado gestiones políticas para alinear respaldos. El Presidente José Antonio Kast convocó a una cena en el Palacio Cerro Castillo a 27 senadores, principalmente de Chile Vamos, el Partido Republicano, el Partido Nacional Libertario, Demócratas e independientes. El objetivo fue socializar los ejes de la iniciativa, que incluyen competitividad tributaria, incentivos al empleo, facilitación regulatoria y contención del gasto público. En el oficialismo reconocen que cada voto será determinante, por lo que se busca evitar desalineamientos en una etapa clave.
En este contexto, la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), adquiere un rol relevante. Su capacidad de coordinación será puesta a prueba, especialmente considerando que el senador Alejandro Kusanovic (IND) se ha distanciado del Gobierno de Kast, y que el acuerdo administrativo del oficialismo en la Cámara Alta ha mostrado fragilidad en votaciones recientes.
EL ROL DE LA OPOSICIÓN Y LOS CONDICIONAMIENTOS
Para despejar el panorama, el Ejecutivo ha logrado la adhesión de tres senadores: Pedro Araya (PPD), junto a Matías Walker y Miguel Ángel Calisto, ambos ex Demócratas y hoy fuera del oficialismo. Sin embargo, Araya condicionó su respaldo a la apertura del Gobierno para introducir cambios al proyecto. En conversación con El Mercurio, señaló: “Estoy disponible para votar a favor de la idea de legislar, pero antes deben existir algunas conversaciones con el Ejecutivo”.
Por otro lado, desde la oposición socialista también llegan señales de resistencia. El senador Alfonso de Urresti (PS) cuestionó la falta de diálogo y calificó la propuesta como disruptiva. En T13 Radio, afirmó que “no nos parece que sea prudente, serio y responsable avanzar en un plan de reconstrucción destruyendo los derechos sociales”. En la misma línea, la senadora Daniela Cicardini (PS), integrante de la Comisión de Hacienda, advirtió que la oposición pondrá sobre la mesa su postura política contraria al proyecto.
EL DEBATE EN LA COMISIÓN DE HACIENDA
La Comisión de Hacienda del Senado será el principal espacio técnico y político del debate. Presidida por el senador Javier Macaya (UDI), e integrada por María José Gatica (RN), Rodolfo Carter (Republicanos), Paulina Vodanovic (PS) y Daniela Cicardini (PS), la instancia concentrará las discusiones más complejas. Macaya se refirió a la postura de Vodanovic, señalando que “ella no se compra la narrativa que desconfía del crecimiento económico”, y que probablemente no habría presentado el aluvión de indicaciones visto en la Cámara.
Desde la vereda socialista, el senador Alfonso de Urresti insistió en que su partido mantiene oposición a la idea de legislar, criticando lo que consideran una estrategia de sumar votos uno por uno en lugar de buscar acuerdos amplios.
FACTORES EXTERNOS: PROCESOS JUDICIALES EN CURSO
En el Gobierno también se monitorean eventuales procesos de desafuero que podrían alterar el equilibrio de fuerzas. El senador Miguel Ángel Calisto fue reformalizado por fraude al fisco por más de $105 millones, mientras que la senadora Camila Flores (RN) enfrenta una investigación por un presunto delito de similar naturaleza. Desde la Secretaría General de la Presidencia reconocen que estos procesos son extensos y su impacto inmediato en la tramitación es incierto, especialmente en el caso de Flores, cuya investigación está en etapas iniciales.
El proyecto de Reconstrucción se encamina a una fase decisiva en el Senado, donde las negociaciones, las posturas ideológicas y los factores judiciales se entrelazarán. El Ejecutivo necesita ampliar su base de apoyo, mientras la oposición busca imponer condiciones y frenar lo que consideran una reforma que desprotege derechos sociales.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.



