La Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado retomó el estudio del proyecto de ley que busca incorporar a las organizaciones de carpinteros de ribera como asignatarios de caletas artesanales, en una sesión donde se confrontaron posturas en torno al resguardo del patrimonio inmaterial y la necesaria protección del marco legal que rige las caletas pesqueras.
La iniciativa, contenida en el Boletín N° 18.172-21, propone modificar la Ley N° 21.027 para permitir que los carpinteros de ribera accedan a la administración de espacios costeros, al igual que los sindicatos de pescadores artesanales. Sin embargo, durante la jornada del 3 de junio de 2026 surgieron reparos de parte del Ejecutivo, de SERNAPESCA y de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (CONAPACH).
ANÁLISIS DE LA INICIATIVA
El proyecto, en primer trámite constitucional, había sido aprobado en general con anterioridad, pero su discusión particular generó divergencias. El senador Miguel Ángel Calisto, uno de los mocionantes, defendió la necesidad de otorgar condiciones concretas a los carpinteros de ribera, oficio que consideró en serio riesgo de extinción.
“Un simple reconocimiento no les da bonos ni pensiones. Hoy los carpinteros son mayores, pobres y no les estamos asignando espacios costeros para trabajar. Esto es una oportunidad para hacer justicia”, planteó Calisto, quien instó a las autoridades a buscar una fórmula que evite colisionar con la pesca artesanal.
POSTURA DEL MINISTERIO DE CULTURAS
El subsecretario del Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda, asistió en reemplazo del ministro de las Culturas. Manifestó que su cartera comparte la necesidad de salvaguardar la carpintería de ribera como patrimonio inmaterial, pero advirtió que, según lo indicado por SERNAPESCA, otorgar titularidad sobre caletas no sería el mecanismo más idóneo.
“La extracción de cuotas pesqueras tiene una función titular que no necesariamente se relaciona con actividades conexas como la carpintería de ribera. Estamos disponibles para colaborar en medidas alternativas que permitan mantener este oficio sin afectar el régimen de caletas”, señaló De la Cerda.
INTERVENCIÓN DE LOS SENADORES
El senador Iván Flores recalcó que el espíritu del proyecto no es generar tensión con los pescadores artesanales, sino rescatar un oficio altamente calificado que está desapareciendo. No obstante, advirtió que debe hacerse sin desplazar a quienes ya administran caletas.
“Hay que buscar la forma de conciliar. Los carpinteros de ribera son parte de nuestra cultura, pero no podemos perjudicar una ley que costó tanto implementar”, afirmó Flores.
Por su parte, el senador Fidel Espinoza se mostró cauto y señaló que la Ley de Caletas fue un acto de justicia con miles de familias de pescadores. “No podemos provocar una nueva colisión. Ya tenemos problemas con las áreas de manejo y explotación de recursos bentónicos (AMERB)”, dijo.
APORTES DE SERNAPESCA
El subdirector nacional de SERNAPESCA, Esteban Montero, explicó que la política pública de actividades conexas ya reconoce a los carpinteros de ribera como parte de un registro que, a la fecha, contaba con 661 inscritos. Afirmó que la vía más adecuada es certificar sus competencias laborales y luego apoyar proyectos de desarrollo, en lugar de alterar la Ley de Caletas.
“La modificación va en el sentido correcto, pero el crecimiento de los carpinteros de ribera probablemente esté en la conservación del patrimonio y el turismo, no en la administración de caletas”, argumentó Montero.
VISIÓN DE CONAPACH
La presidenta de CONAPACH, Zoila Bustamante, aclaró que no están en contra de los carpinteros, pero defendieron la exclusividad que la Ley de Caletas otorga a las organizaciones de pescadores artesanales. El abogado de la confederación, Cristian Tapia, sostuvo que entregar espacios dentro de caletas ya consolidadas generaría conflictos.
“Proponemos que los carpinteros accedan al borde costero mediante concesiones marítimas, con exención de patentes y en términos preferenciales, sin afectar a las caletas actuales”, indicó Tapia.
PROPUESTA DE CONCILIACIÓN
Los senadores acordaron que los equipos técnicos de las partes trabajen en una redacción que permita proteger el oficio sin perjudicar a los pescadores artesanales. El senador Calisto manifestó su disposición a todos los ajustes necesarios para acotar el beneficio a los pequeños carpinteros, excluyendo a grandes astilleros.
Además, la comisión acordó invitar a representantes de la pesca artesanal para abordar la problemática del Decreto Supremo N° 270 y la circular 072 de DIRECTEMAR, que estaría generando altos costos para embarcaciones menores.
El debate continuará en sesiones próximas, con la expectativa de alcanzar un texto que armonice la preservación del patrimonio cultural con la estabilidad del sector pesquero artesanal.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
