Con el inicio del nuevo gobierno del Presidente José Antonio Kast el pasado 11 de marzo, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) experimentó un cambio en su presidencia ese mismo día: Solange Berstein dejó el cargo y asumió Catherine Tornel, quien hasta ese momento se desempeñaba como comisionada. En solo dos meses al frente del organismo fiscalizador, Tornel ha implementado una serie de ajustes internos y normativos que, según afirma, marcan el cierre de una etapa de transformaciones necesarias.
AJUSTES INTERNOS Y NUEVA ESTRUCTURA
Entre las primeras decisiones de Tornel estuvo la remoción de los titulares de tres direcciones generales, una medida que generó diferencias en el consejo. Sin embargo, esta semana el cambio estructural que propuso al resto de los comisionados fue aprobado por unanimidad. Dicha modificación integra las direcciones generales de regulación de conducta de mercado y de regulación prudencial en una única dirección, con el objetivo de fomentar una mayor colaboración entre áreas y agilizar la respuesta institucional.
“Estamos trabajando muy bien como consejo, de manera muy armoniosa, y todos muy comprometidos con el cumplimiento de nuestros tres mandatos”, señaló Tornel en su primera entrevista desde que asumió la presidencia. Añadió que, si bien pueden surgir desacuerdos en el futuro, estos son parte de la riqueza de contar con cinco visiones distintas. La presidenta destacó que un 80% de su energía se ha centrado en la gestión interna, convencida de que eran necesarios cambios de liderazgo y de estructura, los cuales considera culminados con esta última reforma.
EQUILIBRIO ENTRE LOS TRES MANDATOS
Consultada sobre la percepción de que sus decisiones podrían favorecer a la industria, Tornel fue enfática: “Yo estoy a favor del buen funcionamiento del mercado financiero”. Explicó que esto requiere un equilibrio adecuado entre los tres mandatos legales de la CMF: estabilidad financiera, conducta de mercado y desarrollo de mercado. Según la presidenta, la clave está en medir correctamente los riesgos, evitando exigencias excesivas que afecten el desarrollo, pero sin descuidar la solvencia del sistema.
“Creo que en lo que había espacios de mejora era en colaboración entre los distintos equipos, en agilidad de la institución”, precisó, descartando que los cambios respondan a un desbalance en el cumplimiento de los mandatos. Más bien, apuntó a fortalecer la “musculatura” institucional para aprovechar sinergias y mejorar la comunicación interna.
DESARROLLO DE MERCADO COMO PRIORIDAD
Tornel definió la “agilidad” como el sello de su gestión, buscando respuestas más efectivas y oportunas tanto para los supervisados como para la ciudadanía. Para imprimir el mandato de desarrollo de mercado en la cultura de la CMF, propone avanzar en la medición de costos y beneficios de las regulaciones, tanto ex ante como ex post. En esta línea, el organismo ya ha dictado normativas que facilitan la tarjeta de coordenadas para grupos específicos, impulsan la liquidez bancaria y simplifican la regulación aseguradora, entre otras.
“De nuestros tres mandatos, estoy profundamente convencida de que estabilidad financiera es el que habilita el cumplimiento de los otros”, afirmó, pero insistió en que para cumplirlo bien es vital una medición adecuada del riesgo, sin excederse en exigencias que perjudiquen el desarrollo del mercado.
REVISIÓN DE NORMATIVAS Y LEY FINTECH
Respecto a las exigencias de provisiones y capital para la banca en créditos hipotecarios, Tornel confirmó que el consejo revisará los parámetros, los cuales no se actualizan hace aproximadamente diez años. Sin embargo, advirtió que no se puede anticipar si ello implicará mayores o menores exigencias, pues dependerá de la calibración del riesgo.
En cuanto a la implementación de la Ley Fintech, la presidenta defendió los plazos seguidos por la CMF. Señaló que la integración de las empresas fintech al perímetro regulatorio se ha cumplido dentro de lo exigido, y que la parte más compleja —el sistema de finanzas abiertas— se encuentra en su fase final. Solo resta la emisión de la última normativa, que requiere un informe de la Fiscalía Nacional Económica (FNE), recibido la semana pasada. Tornel estimó que dicha norma podría dictarse dentro de las dos semanas siguientes, priorizando una implementación gradual para no comprometer la seguridad de la información ni la robustez del sistema.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
