El diario de los Abogados
El gobierno ha reactivado el debate en torno al régimen penitenciario del expenal Punta Peuco, luego de que el ministro del Interior, Claudio Alvarado, respaldara este viernes la disposición del Presidente José Antonio Kast a revisar las modificaciones introducidas durante la administración de Gabriel Boric. La señal apunta a revertir una decisión que transformó el recinto –antes reservado para exuniformados condenados por crímenes de lesa humanidad– en una cárcel común bajo la gestión de Gendarmería.
ANTECEDENTES DE LA POLÉMICA
El jueves, en el marco de una gira por la Región de Atacama, el Mandatario cuestionó abiertamente la medida adoptada por el gobierno anterior. Según sus palabras, se quebró un consenso que permitía que ciertos recintos penales albergaran exclusivamente a personas que habían pertenecido a las Fuerzas Armadas y policías, cumpliendo condenas vinculadas a violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar. La administración de Boric, afirmó, “empezó a mezclar poblaciones penales”, lo que consideró improcedente.
El Presidente adelantó que desde el Ejecutivo se están ordenando las materias pendientes en esta área, y que se evaluarán los cambios necesarios para restablecer la situación anterior.
POSICIÓN OFICIAL DESDE LA MONEDA
Consultado al respecto, el ministro Alvarado reiteró que la postura del Jefe de Estado es clara: la decisión adoptada por el gobierno previo no le satisface, por lo que está disponible para someterla a análisis y revisión. “Cuando uno analiza y evalúa, coloca sobre la mesa toda la información disponible, todos los antecedentes, y en función del juicio que uno se forme y a la convicción que se llegue, se tomará una decisión, la que se comunicará oportunamente”, señaló el secretario de Estado.
Alvarado insistió en que se trata de una iniciativa del gobierno anterior, y que el actual mandatario ha decidido revisarla, evaluarla y analizarla. No obstante, evitó adelantar plazos ni detalles concretos sobre el sentido de la eventual modificación.
IMPLICANCIAS JURÍDICAS Y PENITENCIARIAS
Desde una perspectiva legal, el régimen de cumplimiento de condenas en Chile se rige por el Reglamento de Establecimientos Penitenciarios y las normas del Código Procesal Penal. La decisión de asignar un recinto exclusivo para determinados grupos de reclusos no está expresamente prevista en la legislación, sino que responde a criterios administrativos del Ministerio de Justicia y Gendarmería. Por ello, cualquier cambio en la clasificación de la población penal debe ajustarse a los principios de igualdad ante la ley y no discriminación, sin perjuicio de las consideraciones de seguridad interna.
En el caso de Punta Peuco, la transformación ordenada por la administración Boric eliminó los beneficios especiales que mantenían los exuniformados condenados por delitos de lesa humanidad, equiparándolos al resto de la población carcelaria. Ello generó críticas desde sectores que defienden la existencia de recintos diferenciados, argumentando razones de seguridad y convivencia.
PRÓXIMOS PASOS Y EXPECTATIVAS
Las declaraciones de Alvarado refuerzan la intención del Ejecutivo de explorar una eventual reversión de la medida, aunque sin comprometerse públicamente. El proceso de evaluación considerará antecedentes técnicos y jurídicos, y la decisión final será comunicada una vez que se forme convicción al interior del gobierno.
Mientras tanto, el tema vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el tratamiento penitenciario de quienes cometieron crímenes de lesa humanidad, una materia que sigue generando tensión política y jurídica en el país.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
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