Estados Unidos, a través de una investigación de su gobierno, acusó a Chile junto a otras 60 economías de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso. La administración de Donald Trump propuso aplicar aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las exportaciones de los países señalados. En el caso chileno, se recomienda el gravamen máximo, debido a que no habría implementado una prohibición efectiva contra la importación de estos productos.
ACUSACIONES Y PROPUESTA DE ARANCELES
Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, calificó como inaceptable que los principales socios comerciales no aborden las importaciones de bienes elaborados con trabajo forzoso, ya que esto genera una competencia desigual para los trabajadores estadounidenses. La propuesta arancelaria establece un 10% para las naciones que adopten un acuerdo recíproco o un régimen parcial de prohibición, y un 12,5% para el resto de economías. Chile se encuentra en el segundo grupo, junto a otras 53 naciones que no han cumplido con las exigencias.
EXCEPCIONES Y SECTORES AFECTADOS
Los aranceles excluyen a los productos listados en un anexo del registro federal de la Oficina del Representante Comercial, donde figura el cobre, principal exportación chilena a Estados Unidos. Sin embargo, frutas como uvas, arándanos, cerezas y manzanas no están en esa lista y podrían ser gravadas. Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, llamó a la prudencia, señalando que se trata de una recomendación no vinculante que no tiene efecto inmediato. Patricio Melero, presidente de SalmonChile, expresó preocupación por el impacto en la salmonicultura nacional y anunció que agotarán todas las instancias para aportar antecedentes.
REACCIÓN DEL GOBIERNO CHILENO
La Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) calificó el anuncio como una recomendación preliminar dentro de un proceso en curso. El gobierno del presidente José Antonio Kast indicó que desde abril mantienen conversaciones técnicas con sus contrapartes estadounidenses, participando en consultas públicas y diálogos bilaterales. Se conformó una instancia interministerial con los ministerios del Trabajo y Hacienda para definir un curso de acción conjunto. Además, Chile asistirá a las audiencias públicas que abrirá Estados Unidos el 7 de julio, donde se recibirán comentarios antes de que Trump defina la imposición final de los aranceles.
PRÓXIMOS PASOS
La USTR abrió un formulario para que sectores interesados presenten comentarios o se inscriban en las audiencias. El gobierno chileno afirmó que seguirá trabajando de manera técnica y constructiva, analizando los fundamentos detrás de la evaluación estadounidense y fortaleciendo sus propias herramientas regulatorias. Mientras tanto, los gremios afectados se preparan para defender sus intereses en el proceso.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
