La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados vivió una jornada de definiciones ajustadas en la tramitación del proyecto que busca reajustar el salario mínimo. Aunque la idea de legislar se aprobó con un respaldo amplio —12 votos a favor, uno en contra y ninguna abstención—, la votación en particular del nuevo monto propuesto por el Ejecutivo dejó en evidencia fisuras dentro de la propia comisión.
Con un estrecho margen de 7 votos a favor y 6 abstenciones, los parlamentarios dieron luz verde al alza que lleva el ingreso mínimo mensual desde los actuales $539.000 a $553.553. La iniciativa, ingresada por el gobierno a comienzos de mayo, originalmente contemplaba un reajuste de 1,4% basado en la inflación acumulada del primer trimestre. Sin embargo, la administración mejoró su oferta al incorporar el incremento del 1,3% registrado por el IPC en abril, con lo que el reajuste inicial se elevó a 2,7%.
LA INDICACIÓN DEL EJECUTIVO
El proyecto original del gobierno establecía un primer aumento a $546.546 considerando la inflación del primer trimestre (1,4%), y luego un segundo reajuste a partir del 1 de enero de 2027, en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor entre el 1 de abril de 2026 y el 31 de diciembre de 2026. De acuerdo con las proyecciones del Banco Central, ese segundo ajuste sería de 2,6%.
La mejora en la propuesta gubernamental consistió en sumar al primer reajuste la inflación de abril, con lo que el incremento total pasó del 1,4% original al 2,7%. Ese cambio fue el que se sometió a votación en particular, y que finalmente se aprobó por la exigua diferencia mencionada.
EL CAMBIO DE VOTO QUE NO FUE
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando el diputado del Partido Comunista, Luis Alberto Cuello, que inicialmente había votado a favor de la indicación, solicitó modificar su sufragio por una abstención. El presidente de la Comisión de Trabajo, José Carlos Meza, rechazó la petición argumentando que, según la tradición legislativa, los votos que resultan dirimentes —es decir, aquellos que definen la mayoría— no pueden ser alterados una vez emitidos.
Esta situación dejó el marcador final en 7 votos a favor y 6 abstenciones, sin que el diputado Cuello lograra cambiar su postura. El incidente refleja la fragilidad del respaldo político al nuevo monto dentro de la propia comisión.
GOBIERNO CIERRA LA PUERTA A MAYORES ALZAS
En la sesión, el Ejecutivo estuvo representado por el subsecretario de Trabajo, Gustavo Rosende, quien asistió en reemplazo del ministro Tomás Rau. Al ser consultado sobre la posibilidad de elevar aún más el reajuste en el Senado, Rosende fue categórico: señaló que no existe hoy la posibilidad de subir el guarismo, y que esa postura ya había sido conversada con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Con ello, el gobierno descartó cualquier modificación adicional al monto aprobado por la Comisión de Trabajo, cerrando la puerta a las demandas de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que había solicitado un salario mínimo de $637.700, equivalente a un alza nominal de 18,3% y real (descontada inflación) de 17,1%.
EL PRÓXIMO HITO LEGISLATIVO
El proyecto también establece que, a más tardar en junio de 2027, el Presidente de la República deberá enviar al Congreso Nacional un nuevo proyecto de ley que proponga un reajuste al ingreso mínimo mensual. Esto significa que, de mantenerse la actual trayectoria inflacionaria, el salario mínimo continuará ajustándose periódicamente, aunque con montos y plazos que quedarán sujetos a la discusión parlamentaria.
La iniciativa ahora pasa al Senado, donde se espera que la discución se retome en las próximas semanas. Mientras tanto, el ajustado resultado en la Comisión de Trabajo deja en evidencia que el reajuste al salario mínimo sigue siendo un tema sensible dentro del propio oficialismo.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
