El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó esta semana a una cumbre de alto nivel con representantes de Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador para articular una estrategia conjunta frente al crimen organizado transnacional. La reunión, organizada por la Cancillería chilena, tuvo como objetivo consolidar compromisos en cinco ejes de acción que abordan desde el intercambio de inteligencia hasta el fortalecimiento de los controles fronterizos.
En la apertura del encuentro, que se desarrolló durante la mañana de este jueves, intervinieron el canciller Francisco Pérez Mackenna, el ministro de Seguridad Martín Arrau y el propio mandatario. Kast calificó la instancia como un punto de inflexión para la región, al sostener que estas naciones han decidido dejar de ser espectadores pasivos frente al avance de estructuras delictivas que atentan contra la vida, la libertad y la democracia.
AREAS PRIORITARIAS DE COOPERACION
Los países participantes acordaron trabajar en cinco materias específicas. La primera de ellas consiste en el intercambio fluido de información entre servicios de inteligencia, policías y ministerios públicos. Le sigue la coordinación para el control de pasos fronterizos, con el fin de fiscalizar el tránsito de personas, mercancías y flujos ilícitos. Un tercer eje apunta a la trazabilidad de los flujos financieros irregulares, para perseguir el lavado de activos y el financiamiento de organizaciones criminales.
Además, se propuso una cooperación institucional más estrecha entre los organismos técnicos de cada país, como aduanas, unidades de análisis financiero, policías y servicios migratorios. Por último, se buscará robustecer los mecanismos regionales existentes para responder a amenazas comunes, evitando la duplicación de esfuerzos y optimizando los recursos disponibles.
LLAMADO A LA ACCION CONJUNTA
Durante su intervención, el Presidente Kast subrayó que la lucha contra el crimen organizado no debe ser vista como un mero gesto político o diplomático, sino como una necesidad urgente para recuperar la libertad de las personas. Señaló que la delincuencia organizada está vulnerando derechos humanos fundamentales y, en algunos casos, amenazando el propio sistema democrático al comprar voluntades y financiar actividades ilícitas.
El mandatario instó a los presentes a replicar el espíritu de los próceres de la independencia —como O’Higgins, San Martín, Bolívar y Sucre— pero adaptado al contexto actual: un enemigo común que requiere equipos técnicos y políticos trabajando de manera coordinada, sin depender de liderazgos individuales. Afirmó que la reunión representa un hito en la región, al mostrar a cinco naciones dispuestas a enfrentar con decisión este flagelo.
PROPUESTAS DEL MANDATARIO
Kast formuló varias ideas concretas para materializar la cooperación. Planteó la posibilidad de realizar operativos conjuntos e interfronterizos, así como la conformación de equipos mixtos de investigación que permitan compartir información en tiempo real. También sugirió crear instancias de seguimiento periódicas, similares a los comités sectoriales que ya existen en Chile, pero con alcance internacional, para evaluar avances, medir resultados y ajustar estrategias.
El jefe de Estado enfatizó que la clave está en fijar objetivos comunes y luego rendir cuentas sobre los golpes asestados al narcotráfico y al crimen organizado, la desarticulación de redes internacionales y el número de vidas salvadas. Para ello, consideró indispensable que los equipos técnicos de cada país trabajen de forma integrada y con voluntad política sostenida.
CIERRE DE LA JORNADA
La cumbre contó con la participación del fiscal nacional, Ángel Valencia, quien fue destacado por el mandatario junto al canciller, el ministro Arrau y la exministra Trinidad Steinert. Kast agradeció la asistencia de las delegaciones extranjeras y reiteró que el compromiso adquirido debe traducirse en acciones concretas a corto y mediano plazo.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
