El robo sufrido en febrero de 2022 por una agencia de Starken en Osorno, donde el sistema de alarmas contratado a Verisure no activó los protocolos de monitoreo comprometidos, ha derivado en una condena civil parcial contra la empresa de seguridad. Así lo resolvió el Undécimo Juzgado Civil de Santiago, que acogió en parte la demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad contractual presentada por PSM Servicios Generales SpA, administradora del local afectado.
ANTECEDENTES DEL CASO
El acuerdo entre PSM Servicios Generales SpA y Verisure se firmó el 24 de octubre de 2019. Según el contrato, Verisure debía instalar, mantener y vigilar un sistema de alarma en la sucursal de Starken ubicada en Sebastopol N°1809, Osorno. La demandante señaló que en la madrugada del 19 de febrero de 2022, personas no identificadas entraron al local, robaron dinero en efectivo, encomiendas y otros objetos, y provocaron destrozos materiales.
Según la versión de la actora, la alarma estaba encendida en ese momento, pero no emitió señales hacia la central de monitoreo, lo que impidió que se ejecutaran las acciones de respuesta acordadas en el contrato. En consecuencia, PSM Servicios Generales SpA demandó a la empresa de seguridad, solicitando que se declarara el incumplimiento contractual y se la condenara al pago de $14.592.000 como daño emergente, monto que cubría el dinero robado, las especies sustraídas y los costos asociados al hecho.
ARGUMENTOS DE LA DEFENSA
Verisure solicitó el rechazo total de la demanda. Sostuvo que sus obligaciones eran de medios, no de resultado, por lo que solo debía monitorear eventos y no garantizar la ausencia de robos. Indicó que el sistema funcionaba correctamente antes del incidente y que la central no recibió ninguna alerta, por lo que no podía activar los protocolos de respuesta. Además, afirmó que los daños fueron causados exclusivamente por los autores del delito, sin que existiera incumplimiento atribuible a Verisure.
PRUEBA RENDIDA Y TACHAS
Durante el proceso se incorporó evidencia documental y testimonios. Ex empleados y trabajadores de la demandante describieron el impacto financiero del robo. Por su parte, empleados de Verisure detallaron el funcionamiento del sistema y los registros del monitoreo contratado.
El fallo también se pronunció sobre objeciones a testigos. Aceptó la impugnación de la demandante contra un testigo de Verisure, al comprobarse su vínculo laboral, lo que constituía causal de inhabilidad. En tanto, rechazó otras objeciones planteadas por ambas partes.
DECISIÓN DEL TRIBUNAL
Al resolver, el juez señaló que es carga de quien demanda probar los elementos de la responsabilidad contractual: la obligación, su infracción, los perjuicios y el nexo causal. Luego de revisar las pruebas, el tribunal consideró que se acreditó un incumplimiento de Verisure que causó daños patrimoniales. No obstante, estimó que varios de los perjuicios reclamados no contaban con suficiente respaldo probatorio, ya sea sobre su existencia, cuantía o relación directa con el incumplimiento. Por lo tanto, excluyó una porción relevante de la indemnización pedida.
Sin embargo, en relación a ciertos perjuicios que fueron debidamente probados, el juez otorgó una indemnización por daño emergente de $2.692.000, más reajustes. En definitiva, acogió la demanda en parte y condenó a Verisure al pago de esa suma, y dispuso que cada parte asuma sus costas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
