La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) imprimirá un nuevo ritmo a la implementación de Basilea III en Chile. Su presidenta, Catherine Tornel, confirmó que el organismo ajustará la normativa vigente para que los bancos cuenten con incentivos reales a la hora de presentar sus modelos internos de cálculo de activos ponderados por riesgo de crédito (APRC). La medida, que se materializará en un proyecto normativo puesto en consulta a más tardar en julio de este año, busca liberar cerca de US$ 10 mil millones en capital para la industria.
UNA NUEVA ETAPA EN LA SUPERVISIÓN BANCARIA
Hasta ahora, la banca opera bajo el criterio estándar definido por la CMF en el marco de Basilea III. Sin embargo, la normativa ya permite que cada entidad presente su propia metodología de valoración de riesgos. El problema, según Tornel, es que la inversión necesaria para someter a validación estos modelos es cuantiosa, tanto en recursos monetarios como en esfuerzo institucional. El regulador reconoce que las exigencias implican demostrar que los modelos se integran en la gestión completa de la entidad, lo que desalienta su presentación sin incentivos adecuados.
Por ello, la CMF modificará las reglas del juego. “Dado ese esfuerzo que las entidades tienen que hacer como un todo, tienen que tener incentivos suficientes para presentar estos modelos, y esto es lo que tenemos que corregir mediante una puesta de norma en consulta que realizaremos prontamente”, explicó Tornel durante el seminario “Basilea III: modelos internos de capital. ¿Estamos preparados?”, organizado por PwC.
LOS EJES DEL CAMBIO NORMATIVO
Tornel detalló tres áreas de ajuste prioritarias. Primero, homologar los requerimientos de metodología interna para APRC y provisiones, ya que ambas se basan en una misma distribución de riesgos que separa pérdida esperada de pérdida inesperada. “Lo más razonable conceptualmente es tener una misma estimación”, señaló.
Segundo, la CMF precisará qué espera del concepto de que los modelos internos se integren a la gestión del riesgo de la entidad. Se trata de dar claridad a los supervisados sobre las expectativas regulatorias.
Tercero, el regulador realizará precisiones respecto al proceso de postulación y seguimiento de estos modelos, para otorgar certeza sobre los elementos que se considerarán al decidir su validación.
El foco inicial estará en las carteras grupales: vivienda, consumo y pequeñas empresas. La normativa de provisiones ya exige metodologías internas para esos segmentos, por lo que la banca ha comenzado ese camino.
LA CAPACIDAD REVISORA DE LA CMF
Para acompañar este proceso, la CMF creará una capacidad revisora especializada. Tornel anunció que “prontamente” se publicarán los concursos para reclutar profesionales con experiencia práctica en modelos internos, quienes se insertarán en la supervisión de riesgo de crédito que ya realiza el organismo. La lógica es que la revisión de estos modelos sea integrada, al igual que se exige a los bancos.
PLAZOS Y TRABAJO COORDINADO
El cronograma es preciso: a más tardar en julio se publicará la norma en consulta. Junto con esa publicación se activarán mesas de trabajo y talleres con la banca, con el objetivo de “comenzar este trabajo conjunto que tiene que ser estrechamente coordinado”, puntualizó Tornel. En el corto plazo, las entidades bancarias deberán fortalecer su gobernanza y contar con estructura para la construcción, desarrollo, validación, implementación, monitoreo y auditoría de las metodologías internas.
LA DENSIDAD DE APR EN CHILE
En sus reflexiones finales, Tornel comparó la densidad de activos ponderados por riesgo (APR) de Chile con otros países. Mientras el promedio global es de 56% según los Indicadores de Solidez Financiera del FMI (106 países), Chile alcanza un 69%. “Por lo tanto, Chile supera en 13 puntos porcentuales ese promedio”, explicó. Las metodologías internas, dijo, son “la herramienta clave para lograr una medición más precisa de los riesgos y, por lo tanto, nos ayudan a equilibrar de buena manera nuestros objetivos de desarrollo de mercado, y nuestros objetivos de solvencia y estabilidad financiera”.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
