La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, salió al paso de las críticas que ha generado la decisión de la oposición de rechazar la idea de legislar el proyecto de Reconstrucción Nacional del gobierno de José Antonio Kast. En conversación con radio 13C, la timonel del FA explicó que el voto en contra no responde a un afán obstruccionista, sino a una evaluación responsable de una iniciativa que, a su juicio, contiene elementos profundamente ideológicos en materia tributaria.
“No es por ser obstruccionista ni nada, sino que es ser responsable con una reforma que es extremadamente ideológica”, sostuvo Martínez, quien precisó que el rechazo se concentra en tres puntos centrales del articulado: la rebaja del impuesto corporativo, la integración tributaria y la invariabilidad fiscal. Para la dirigenta, estos componentes cierran la posibilidad de una discusión democrática en cualquier contexto, al limitar el margen de modificaciones futuras.
UNA REFORMA SIN LEGITIMIDAD SOCIAL
La presidenta del Frente Amplio cuestionó además la falta de respaldo técnico y social de la iniciativa. Según Martínez, el proyecto misceláneo no solo enfrenta reparos desde la oposición política, sino que carece de “un poquito más de legitimidad social, un poquito más de consenso entre la academia”.
En ese sentido, recalcó que la propuesta gubernamental no ha logrado generar acuerdos mínimos en sectores expertos, lo que la hace inviable en los términos presentados. “También a mí me resulta un poco extraño que además se nos diga a nosotros todo el tiempo a qué estaríamos dispuestos. La pregunta es a qué está dispuesto el gobierno”, afirmó la timonel.
CRÍTICA A LA ESTRATEGIA COMUNICACIONAL
Martínez fue enfática al denunciar lo que calificó como una maniobra comunicacional del Ejecutivo. En su opinión, el gobierno insiste en denominar “proyecto de reconstrucción” a una iniciativa que, en los hechos, constituye una reforma tributaria, y además la vincula con la emergencia de los incendios forestales que afectaron a la quinta región y al sur del país, donde muchas familias perdieron sus viviendas.
“Tener a las familias damnificadas por los incendios y plantear que la oposición estaría en desacuerdo con la reconstrucción me parece que esconde la verdad. Un gobierno no puede usar esa triquiñuela comunicacional”, enfatizó la presidenta del FA, quien considera que esa estrategia busca desacreditar a quienes se oponen al proyecto.
Desde la perspectiva del Frente Amplio, la negativa a legislar no implica un rechazo a la reconstrucción de las zonas afectadas, sino una legítima discrepancia con el contenido tributario de la iniciativa, la cual –aseguran– debe debatirse por separado y con la transparencia que merece una discusión de esta envergadura.
IMPLICANCIAS TRIBUTARIAS DEL PROYECTO
El núcleo de la controversia radica en las disposiciones tributarias que contiene el proyecto misceláneo. La rebaja del impuesto corporativo, la integración tributaria y la invariabilidad fiscal son mecanismos que, según la oposición, atan de manos a futuros gobiernos y cierran el debate democrático sobre la carga impositiva de las empresas.
La timonel del FA subrayó que no se trata de una postura meramente obstruccionista, sino de una responsabilidad con la ciudadanía. “Acá hay tres elementos que cierran la posibilidad de discutir democráticamente en cualquier contexto”, dijo, en alusión directa a la rigidez que impondría la invariabilidad fiscal.
El debate se mantiene abierto y se espera que en las próximas semanas el gobierno intente destrabar la iniciativa, mientras la oposición insiste en que la reforma debe ser separada en sus componentes para permitir un análisis pormenorizado de cada uno de ellos.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
