La Corte de Apelaciones de Copiapó rechazó por unanimidad la solicitud de desafuero presentada por el exdirector del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Atacama, Daslav Mihovilovic, contra el expresidente Gabriel Boric. La acción judicial se fundaba en una presunta comisión del delito de injurias graves con publicidad, derivada de declaraciones del otrora jefe de Estado durante una actividad pública en la región.
El tribunal de alzada determinó que, si bien las expresiones atribuidas a Boric existieron y no fueron negadas por su defensa, no se configuró el elemento subjetivo del tipo penal, esto es, el ánimo de injuriar. En consecuencia, no se justificaba privar al exmandatario del fuero que la Constitución Política de la República le reconoce, de conformidad con el artículo 61 de la Carta Fundamental.
CONTEXTO DE LOS DICHOS
La controversia se originó en una frase pronunciada por Gabriel Boric durante una visita a Copiapó, en el marco de una actividad vinculada al aniversario del SLEP Atacama. En esa oportunidad, el expresidente habría señalado: “Qué bueno que echamos al director de SLEP, porque no he conocido persona más descriteriada”. La expresión fue interpretada por Mihovilovic como un ataque directo a su honra, lo que motivó la acción de desafuero.
No obstante, la primera sala del tribunal consideró que dicha afirmación debe ser analizada en el contexto en que fue emitida. La ministra Erika Villegas, presidenta de la Corte de Copiapó, explicó que “el delito de injurias graves con publicidad requiere la concurrencia de un elemento objetivo —las expresiones proferidas—, pero también de un elemento subjetivo, que es el ánimo de injuriar”. Agregó que, al examinar las circunstancias, “se estimó que no concurre el ánimo de injuriar, ya que los dichos del señor Boric están delimitados a la labor o la gestión desarrollada por el requirente en su calidad de director ejecutivo suplente del Servicio Local de Educación de Atacama en la organización del aniversario de dicho servicio”.
ELEMENTO SUBJETIVO AUSENTE
La resolución del tribunal se sustentó en que las expresiones cuestionadas constituyen una crítica a la gestión administrativa de Mihovilovic, específicamente en la organización de un evento que fue calificado de forma transversal como polémico. Para la sala, Boric “solo quiso hacer una crítica respecto a la labor que desempeñó el exdirector SLEP como organizador de una celebración que fue considerada transversalmente como polémica”. De este modo, el ánimo de criticar excluye el ánimo de injuriar, elemento esencial para configurar el ilícito.
La magistrada Villegas fue clara al señalar que “no se pudo determinar que las expresiones proferidas buscaran deshonrar al requirente. En ese contexto, y encontrándose en esta ciudad, es que el requerido formuló estas expresiones, estimándose o determinándose que ellas fueron con ánimo de criticar la labor del director suplente en la organización de dicho evento”.
CONSECUENCIAS JURÍDICAS
Al no acreditarse el elemento subjetivo del delito de injurias graves, la Corte concluyó que no se puede privar del fuero que la Constitución confiere a los expresidentes de la república. El fuero constituye una prerrogativa que protege a ciertas autoridades durante el ejercicio de sus funciones o con posterioridad a ellas, y su levantamiento —el desafuero— solo procede cuando existen antecedentes suficientes para presumir la comisión de un delito.
En este caso, la falta de ánimo injurioso impidió que se configurara el tipo penal, por lo que la solicitud de desafuero fue desestimada en su totalidad. La decisión unánime de la primera sala refuerza el criterio jurisprudencial que exige una rigurosa valoración de la intencionalidad en los delitos contra el honor, especialmente cuando se trata de figuras públicas que emiten opiniones sobre la gestión de funcionarios.
PROYECCIÓN DEL FALLO
Si bien la sentencia no sienta un precedente vinculante —en Chile las decisiones judiciales no tienen efecto obligatorio más allá del caso concreto, salvo las de la Corte Suprema en ciertos recursos—, sí establece un criterio interpretativo relevante para futuras acciones similares. La Corte de Apelaciones de Copiapó, como tribunal regional, ofrece una referencia para la evaluación de la intención en expresiones que, a primera vista, podrían parecer injuriosas, pero que en su contexto persiguen un fin crítico o informativo.
Daslav Mihovilovic, quien lideró de manera interina el SLEP Atacama, deberá asumir el costo del rechazo de su acción, que ahora se encuentra firme. Por su parte, Gabriel Boric mantiene su fuero intacto, lo que le permite continuar con su vida pública sin las limitaciones que implicaría un proceso penal en curso.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
