Las escuelas chilenas están a un paso de contar con un marco jurídico reforzado para enfrentar la violencia y garantizar la seguridad dentro de las comunidades educativas. Luego de una intensa jornada de aproximadamente nueve horas, la Comisión de Educación del Senado despachó a la Sala el proyecto conocido como “Escuela Protegida”, que establece medidas concretas para la prevención y reacción ante situaciones de riesgo.
CONTEXTO Y ALCANCE DEL PROYECTO
La iniciativa, que ahora deberá ser votada en la Sala del Senado y posteriormente en la Cámara de Diputados, busca entregar herramientas a los establecimientos educacionales para actuar ante la presencia de armas o elementos que puedan generar agresiones. Durante la discusión en la comisión se revisaron 82 indicaciones, y uno de los puntos que generó mayor debate fue el procedimiento de revisión de mochilas.
PROCEDIMIENTO DE REVISIÓN DE MOCHILAS
La comisión acordó que la revisión de mochilas podrá realizarse cuando existan indicios fundados de que un estudiante porta armas u objetos que, por su naturaleza, puedan constituir una amenaza clara para la integridad de la comunidad escolar. Este control deberá efectuarse por al menos dos integrantes de la comunidad educativa, idealmente con la presencia de un adulto que asegure la transparencia del acto. Además, se estableció que el procedimiento debe quedar registrado por escrito y firmado, garantizando la trazabilidad de cada actuación.
PROHIBICIÓN DE PRENDAS Y SÍMBOLOS
Otro aspecto relevante es la regulación del uso de vestimenta, gorros y capuchas. La propuesta original fue matizada para evitar discriminaciones innecesarias. Así, se permitirá que los estudiantes utilicen prendas por motivos religiosos, de salud (por ejemplo, por tratamientos oncológicos), condición neurodivergente o identidad de género, siempre que se acredite la necesidad. La prohibición se aplicará únicamente cuando el uso de dichas prendas tenga por objeto ocultar la identidad o facilitar actos violentos.
PROTOCOLO PARA REGISTROS INDIVIDUALES
Uno de los temas más delicados fue la regulación de los registros personales a un estudiante en particular. La comisión definió que, cuando se requiera una revisión individual, esta debe realizarse con la presencia permanente de al menos dos adultos durante todo el procedimiento. La razón es evitar situaciones en las que se alegue que la persona que realizó el registro actuó sin testigos. Asimismo, se impuso la obligación de levantar un acta detallada, que servirá como respaldo frente a eventuales impugnaciones. El subsecretario de Educación respaldó este modelo, señalando que la revisión en la entrada del establecimiento debe ser una práctica normal, mientras que el registro individual se activa solo cuando existen sospechas concretas, pudiendo incluso requerir la presencia de Carabineros si el caso lo amerita.
DISTINCIÓN ENTRE MANIFESTACIONES PACÍFICAS Y VIOLENTAS
Los senadores también analizaron el tratamiento que la ley dará a las movilizaciones estudiantiles. Se acordó diferenciar claramente las manifestaciones pacíficas de aquellas que recurren a la violencia, como los actos que impidan el normal desarrollo de las clases o causen daños. En estos últimos casos, el proyecto contempla sanciones que pueden llegar hasta la expulsión, siempre respetando el debido proceso.
PRÓXIMOS PASOS LEGISLATIVOS
El proyecto fue citado para ser votado en la Sala del Senado el lunes 18 de la próxima semana, en sesión especial convocada para la tarde. Si es aprobado por la Cámara Alta, el texto pasará a la Cámara de Diputados para su tercer trámite constitucional, donde los diputados analizarán las modificaciones introducidas por el Senado. El seguimiento de la tramitación puede realizarse a través del sitio senado.cl y la programación del canal TV Senado Chile.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
