Martín Arrau asumió recientemente como nuevo ministro de Seguridad Pública, en remplazo de María Trinidad Steinert. El ingeniero civil, exvicepresidente de Republicanos y exministro de Obras Públicas, había criticado duramente la creación de esta cartera durante su paso por la oposición. Ahora, el desafío que enfrenta es mostrar un plan concreto para enfrentar la crisis de inseguridad que marcó la campaña presidencial de José Antonio Kast.
UNA LLEGADA INTENSA
Arrau inició su gestión con una maratónica ronda de reuniones. A las 5:30 de la mañana del miércoles llamó a los seremis de seguridad, y a las seis ya estaba en su nueva oficina en Teatinos 220. Su primera medida fue instalarse en el piso 4, donde antes operó el exministro Luis Cordero, mientras que Steinert había preferido el piso 9.
Con cuaderno y lápiz, el nuevo ministro se reunió con los subsecretarios Andrés Jouannet y Ana Victoria Quintana, aunque no aseguró su continuidad en el cargo. Luego conversó con el general director de Carabineros, Marcelo Araya, y con el director general de la PDI, Eduardo Cerna. A ambos les pidió aumentar la presencia de efectivos en las calles.
También recibió al director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, y al director del Centro Integrado de Coordinación Policial, Juan Francisco González. En la tarde, el turno fue para la política: se reunió con la timonel de RN, Andrea Balladares, y con el presidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara, Cristián Araya.
LOS PRIMEROS LINEAMIENTOS
El jueves feriado, Día de las Glorias Navales, el ministro citó a sus subsecretarios, equipos y a sus once asesores de confianza. En una extensa jornada sin pausa para almorzar, revisó los proyectos heredados de Steinert y pidió “números y plazos”, “fechas y costos”. Se espera que el gobierno formalice un plan de seguridad mediante una resolución exenta, que incluiría siete ejes estratégicos y seis nuevos proyectos de ley.
Entre las iniciativas destacan el castigo a incivilidades, la creación de un registro de vándalos, el fin de la puerta giratoria internacional y una reforma a Carabineros con modernización institucional, aumento de salarios para policías en comunas de alto riesgo y reintegración de personal en retiro. La gran incógnita es si Kast presentará medidas de mayor impacto en su primera Cuenta Pública del 1 de junio.
LA RELACION CON EL CONGRESO
Arrau ya tomó contacto con legisladores de todos los partidos. El diputado de RN Diego Schalper señaló que confía en reunirse con la bancada a la brevedad y que es necesario dejar claro quién manda y cuál es la estrategia. El Senado citó al ministro para el martes 2 de junio, en una sesión especial para analizar el estado de seguridad del país.
El nuevo secretario de Estado, conocido por su alta capacidad de trabajo, busca retomar la conducción política del ministerio, mermada por las pocas redes de Steinert. “La seguridad requiere acuerdos amplios”, afirmó Arrau en redes sociales, en un tono muy distinto al que usó durante la campaña.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
