La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, advirtió a los nuevos abogados que el juramento que prestan no es un mero trámite, sino un compromiso ético que debe regir cada paso de su vida profesional. La máxima autoridad judicial encabezó este viernes 29 de mayo la ceremonia en la que un grupo de profesionales juró o prometió desempeñar la abogacía, y aprovechó la instancia para entregar una reflexión sobre el significado de ese acto.
EL JURAMENTO COMO MANDATO ETICO
Durante su intervención, Chevesich instó a los asistentes a considerar que la promesa realizada ante la justicia trasciende lo simbólico y se convierte en una guía permanente. “La vocación profesional no puede separarse de la integridad personal”, señaló la presidenta, al vincular esa idea con la figura de Arturo Prat Chacón.
La autoridad judicial explicó que el legado de Prat va más allá del heroísmo militar y representa un modelo de rectitud tanto en el ejercicio de la abogacía como en el servicio público. Para Chevesich, la coherencia entre la conducta privada y el desempeño profesional es una exigencia central para quienes asumen la defensa de los derechos y las garantías ciudadanas.
RESPONSABILIDAD FRENTE A LA ADMINISTRACION DE JUSTICIA
Chevesich recordó a los nuevos abogados que, al jurar, se convierten en colaboradores indispensables de la administración de justicia. Subrayó que su rol es clave para sostener las libertades y la convivencia democrática. “Ustedes, que acaban de jurar o prometer desempeñar leal y honradamente esta profesión, se han transformado en actores relevantes para la defensa de las garantías que sostienen nuestra convivencia democrática”, afirmó.
La presidenta enfatizó que la abogacía cumple una función social esencial para la paz social y el Estado de Derecho. En ese sentido, la legitimidad de la profesión se construye día a día, mediante acciones concretas que reflejen el compromiso asumido. La autoridad llamó a mantener un estándar de excelencia permanente, sin ceder ante las circunstancias.
LLAMADO A LA COHERENCIA PERSONAL Y PROFESIONAL
Finalmente, Chevesich cerró su discurso con una exhortación basada en el ejemplo de Prat. “La vida de Prat nos recuerda que el cumplimiento del deber no depende de la comodidad de las circunstancias; que el servicio público exige una entrega genuina; y que el amor por una profesión se manifiesta, sobre todo, en la manera ética en que se ejerce”, indicó.
De esta forma, la presidenta de la Corte Suprema vinculó el inicio de la carrera de los nuevos abogados con valores de integridad y responsabilidad, instándolos a ejercer con la misma rectitud que caracterizó al héroe nacional. La ceremonia se realizó en dependencias del tribunal y contó con la presencia de familiares y autoridades del Poder Judicial.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
