El incidente ocurrido en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, donde la diputada republicana Javiera Rodríguez fue objeto de abucheos e insultos durante una actividad académica, ha generado un cruce de declaraciones entre la parlamentaria y la casa de estudios. El caso plantea interrogantes sobre los límites del derecho a manifestación, la obligación de resguardo que pesa sobre las instituciones y la forma en que se deben canalizar los conflictos políticos en espacios universitarios.
Según relató la diputada a través de su cuenta en la red social X, los hechos se produjeron durante su intervención en dependencias de la facultad. La parlamentaria afirmó que fue increpada en distintos momentos, con gritos, pifias e insultos, tanto al inicio como al término de la actividad y mientras se retiraba del lugar. Rodríguez también cuestionó las medidas de seguridad dispuestas, señalando que solo había un guardia de seguridad para un grupo de aproximadamente 60 personas.
VERSIÓN DE LA FACULTAD
Por su parte, la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile emitió un comunicado informando que la actividad fue solicitada por un senador estudiantil y tuvo una duración aproximada de una hora y media. La unidad académica precisó que las imágenes difundidas en redes sociales mostraban el momento de cierre, cuando un grupo de estudiantes expresó su rechazo a la diputada.
En su declaración pública, la facultad aseguró que la seguridad y la integridad de la parlamentaria fueron resguardadas en todo momento, quien habría estado acompañada por personal de la facultad desde su ingreso hasta su retiro. Asimismo, rechazó de manera categórica la violencia y las vías de hecho como herramienta de acción política, y anunció que investigaría cualquier conducta inapropiada o grosera.
El comunicado añadió que la facultad no comparte el método de la provocación ni la distorsión de hechos para obtener fines, punto que generó una fuerte reacción por parte de la diputada.
RESPUESTA DE LA DIPUTADA Y TONO DEL COMUNICADO
Rodríguez respondió directamente al texto de la facultad, calificándolo como un desastre. La parlamentaria pidió una condena más clara y explícita frente a lo ocurrido, sin matices y sin insinuar que ella hubiera provocado los hechos. “Además, sería bueno hacer una condena sin matices de la violencia, sin insinuar bajamente que alguien la provocó”, escribió en su cuenta de X.
La diputada insistió en que la seguridad dispuesta fue insuficiente y que los incidentes se repitieron durante toda la jornada. A su juicio, la facultad debió haber adoptado medidas más robustas para garantizar el normal desarrollo de la actividad académica.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
