La última encuesta de la consultora Criteria revela que la desaprobación ciudadana hacia la gestión del Presidente José Antonio Kast alcanza un 53%, mientras que su aprobación desciende un punto hasta el 36%. Este resultado se produce en un contexto marcado por el debate en torno al proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y las discusiones sobre el gasto público, lo que ha incidido en la percepción general sobre el rumbo del Ejecutivo.
Por segunda semana consecutiva, la evaluación del Mandatario muestra una tendencia a la baja, acompañada de un incremento de cuatro puntos en el rechazo. La encuesta, realizada en un ambiente de tensiones políticas, refleja opiniones divididas sobre las principales iniciativas del gobierno.
MANEJO DE LA EMERGENCIA Y EVALUACIÓN DE ATRIBUTOS
Un 46% de los encuestados considera que el rumbo del gobierno en la situación de emergencia es incorrecto, lo que representa un aumento de cinco puntos respecto a la medición anterior. En contraste, un 34% lo estima correcto, cifra que desciende por cuarta semana consecutiva. La incertidumbre entre quienes no se pronuncian se redujo a un 20%.
Los atributos personales del Presidente se mantienen relativamente estables, aunque con leves caídas en la mayoría de las dimensiones. La percepción de capacidad para enfrentar la delincuencia cayó seis puntos, situándose en un 38%, mientras que la cercanía con la gente se mantiene entre las más bajas, con un 35%. Como principales fortalezas, un 54% destaca que es trabajador y un 53% que es capaz de hacer crecer la economía.
PLAN DE SEGURIDAD
En materia de seguridad, predomina la percepción de que el gobierno de Kast no tiene un plan claro y está improvisando, con un 45% de las respuestas. Solo un 12% considera que existe una estrategia definida. Esta opinión varía significativamente según la identificación política: un 86% entre quienes se identifican con la izquierda comparte la crítica, mientras que en la derecha el porcentaje baja a un 19%.
LEY DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL
Sobre el proyecto de Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, la percepción positiva disminuyó tres puntos, alcanzando un 37%, mientras que un 34% estima que sus efectos serán más bien negativos. La idea de que la reforma beneficia principalmente a los sectores de mayores ingresos persiste: un 47% cree que favorecería a grandes empresas y personas de altos ingresos, dos puntos más que en la medición anterior. En tanto, un 34% considera que apunta a la creación de empleo para la población general, y un 19% no adhiere a ninguna de esas posturas.
En cuanto a la tramitación, las opiniones se encuentran divididas. Un 28% prefiere que se apruebe mediante amplios acuerdos políticos, y otro 28% opina que no debería aprobarse. Un 25% opta por una aprobación rápida, aunque no exista consenso. Las diferencias políticas son notorias: en la izquierda, un 68% se inclina por no aprobar la ley; en la derecha, un 47% prefiere una aprobación expedita.
GASTO PÚBLICO Y HERENCIA FINANCIERA
El rechazo a reducir la deuda y el gasto público si ello afecta los beneficios sociales creció de un 45% a un 59% entre marzo y mayo. Por el contrario, el apoyo directo a los recortes cayó del 25% al 18%, y los indecisos disminuyeron del 30% al 23%.
Respecto a la situación financiera heredada del gobierno de Gabriel Boric, la percepción de gravedad se ha moderado. Quienes la consideran “muy grave” bajaron de un 35% a un 28%, mientras que quienes la califican como “algo grave” subieron de un 21% a un 30%. La proporción que la evalúa como “poco o nada grave” se mantiene estable en un 35%. Las diferencias según identificación política persisten: en la derecha, un 84% ve la situación como “algo” o “muy grave”; en la izquierda, un 68% la considera “poco o nada grave”.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
