El Ministerio de Hacienda dio a conocer que los ajustes aplicados en marzo al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) produjeron un ahorro fiscal cercano a los US$1.600 millones, según el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre de 2026. La modificación, adoptada en medio del alza del petróleo por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, implicó traspasar directamente a los consumidores el incremento del crudo, lo que se tradujo en una subida histórica de los combustibles en el país.
El Ejecutivo, liderado por José Antonio Kast, argumentó que mantener el Mepco operando sin cambios habría significado un costo fiscal semanal de entre US$150 millones y US$200 millones. Ante esa presión, se optó por modificar los parámetros del mecanismo, utilizando las herramientas que contempla la legislación chilena vigente, para sincerar los precios de forma inmediata.
CONTEXTO DE LA MODIFICACION
En la semana del 26 de marzo, si solo se hubiera empleado la regla de umbral, el precio mayorista de las gasolinas habría subido aproximadamente un 3,1% y el del diésel un 3,0%. En cambio, los precios de paridad de importación mostraban alzas mucho más pronunciadas: 34,4% y 69,9%, respectivamente. Esa brecha evidencia la fuerte presión que se acumuló sobre el mecanismo en poco tiempo.
El gobierno resolvió entonces traspasar el alza directa a los consumidores. Como resultado, la gasolina de 93 octanos subió $370 por litro y el diésel, $580 por litro. En un escenario sin ajustes, el incremento de las bencinas se habría materializado en aproximadamente 12 semanas, y el del diésel en unas 19 semanas.
IMPACTO FISCAL DEL CAMBIO
El informe de Hacienda detalla que, si no se hubieran aplicado los cambios, el costo fiscal acumulado al 7 de mayo de 2026 habría llegado a US$1.500 millones, unos US$1.200 millones por encima del costo real. En la práctica, el gasto efectivo del mecanismo a esa fecha fue de US$300 millones.
El economista del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), Juan Ortiz, proyectó que, al 28 de mayo, el costo fiscal sin el alza de marzo habría llegado a US$1.830 millones. Con los cambios implementados, ese costo se redujo a US$240 millones. De esta forma, el ahorro total para el fisco asciende a unos US$1.590 millones.
Ortiz explicó que el Mepco ha contenido parcialmente la caída del diésel mediante un componente variable positivo en las últimas semanas, lo que implica un aumento del impuesto al diésel y, por lo tanto, una mayor recaudación.
CRITICAS AL NUEVO FUNCIONAMIENTO
El mismo especialista advirtió que el mecanismo está pasando de un sistema de suavización de precios a uno de fijación. Indicó que el gobierno, a partir del 7 de mayo, ajustó el parámetro que define la cantidad de semanas usadas en el promedio móvil del precio internacional del crudo Brent, junto con el parámetro alfa, que acota la influencia del componente variable en la fórmula de estabilización.
Ortiz reconoció que esos cambios están dentro de las facultades discrecionales del Ejecutivo, pero criticó que el Mepco fue diseñado como un instrumento de suavización, que permite transferencias limitadas cada tres semanas para disminuir la variabilidad del precio base de los combustibles. A su juicio, desde el 7 de mayo se observa una clara decisión política de mantener el precio.
El economista agregó que, en la práctica, desde el 16 de abril los precios mayoristas no han variado y se espera que se mantengan así hasta el 11 de junio, lo que evidencia una modificación en la manera de trasladar el costo del petróleo a los consumidores.
El Mepco sigue operando actualmente, pero con parámetros distintos a los originales, en lo que Ortiz describe como un tránsito desde un sistema de suavización hacia uno de fijación de precios.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
