El megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica del Presidente José Antonio Kast ingresará este martes al Senado con carácter de suma urgencia. Sin embargo, desde el Ejecutivo y el oficialismo indican que la urgencia se aplicará con criterio flexible, de modo que la iniciativa pueda tramitarse en aproximadamente dos meses, un plazo acotado para los estándares de la Cámara Alta.
En su discurso, el Mandatario atenuó sus habituales emplazamientos a la oposición, pero llamó a darle celeridad a esta discusión. Preguntó cómo se activa la economía y se aumenta el empleo, e invitó a los senadores a reflexionar y poner urgencia al debate, más allá del sentido del voto. Pese al tono conciliador, la oposición prepara su primera traba para cuando se dé cuenta del proyecto en la sala.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, propuso que el megaproyecto sea revisado solo por las comisiones de Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente. Esa definición fue aprobada el jueves pasado en la reunión de comités gracias a la mayoría de la derecha, pero las bancadas de izquierda y centroizquierda la rechazaron. Este martes, la oposición exigirá en sala que se sumen las comisiones de Vivienda, Cultura y Constitución, lo que obligaría a votar el itinerario.
El pedido de incluir la Comisión de Constitución busca un guiño al senador Pedro Araya, presidente de esa instancia y posible voto dirimente. Ya se activaron gestiones para persuadirlo, incluso a través de su hermano, el diputado Jaime Araya. El senador por Antofagasta ha dicho que está abierto al diálogo, pero advierte que su voto no está asegurado, especialmente por sus reparos a las modificaciones medioambientales que, a su juicio, desmantelan la institucionalidad.
Por otro lado, el senador Alejandro Kusanovic añade incertidumbre. Su molestia con el Ejecutivo podría llevarlo a votar en contra del itinerario oficialista. Este antecedente se suma a lo ocurrido en la Cámara, donde diputados libertarios abandonaron la sala por concesiones al Partido de la Gente, forzando que el proyecto pasara por más comisiones.
Tras el discurso de Kast, el senador Daniel Núñez lamentó omisiones pero valoró que no hubiera ataques directos al gobierno anterior. Llamó a la oposición a actuar unida para frenar aspectos nocivos del proyecto, como la invariabilidad tributaria. Gastón Saavedra reprochó que Kast insistiera en culpar al período pasado y en presentar su reforma como la gran solución. Daniella Cicardini vio contradicciones entre el llamado al diálogo y la imposición de una reforma sin cambios estructurales. Yasna Provoste señaló que el discurso abrió más interrogantes que certezas, especialmente porque el proyecto recauda menos para el Fisco.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
