La candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas provocó una fractura inédita en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados. Cuatro parlamentarios de la oposición abandonaron la sesión luego de acusar al presidente de la instancia, Stephan Schubert (Partido Republicano), de cerrar el debate sobre el tema y de menospreciar la postulación de la exmandataria.
RUPTURA EN LA COMISIÓN
Los diputados Raúl Soto (PPD), Nelson Venegas (PS), Ericka Ñanco (FA) y Lorena Pizarro (PC) se retiraron de la sala alegando que no existían las condiciones para un diálogo democrático. Según explicó Soto, la comisión solía caracterizarse por la unanimidad y los acuerdos transversales en política exterior, pero esta vez el oficialismo habría impedido abordar la situación de Bachelet.
El conflicto estalló cuando los legisladores de oposición plantearon su preocupación por la candidatura. Schubert, en su calidad de presidente, habría dado por cerrado el tema señalando que ese no era el punto de la sesión. Ante esa negativa, los cuatro diputados se levantaron y se retiraron de la instancia.
DENUNCIA CONTRA CANCILLERÍA
Paralelamente, el diputado Venegas había presentado un oficio al Ministerio de Relaciones Exteriores después de conocerse que tres funcionarios de la Cancillería suscribieron un comunicado del Instituto Libertad —organismo vinculado al Partido Republicano— que rechaza la postulación de Bachelet. Venegas calificó ese hecho como un boicot y una falsificación de la realidad, ya que la carta enviada a Naciones Unidas describía a Bachelet como candidata del Grupo de Puebla, lo que a su juicio menoscaba la trayectoria de la expresidenta.
El diputado socialista añadió que uno de los firmantes de ese documento es el recién nombrado embajador de Chile en Francia, situación que calificó como “aberrante” y contraria a la imparcialidad que debe mantener el Estado.
CRÍTICAS POR FALTA DE DIÁLOGO
Lorena Pizarro sostuvo que el gobierno de “extrema derecha” ha optado por desgastar las discusiones sin resolver los temas de fondo. En tanto, Ericka Ñanco apuntó a una supuesta persecución política contra Bachelet y contra quienes respaldan su candidatura, y recordó que Chile debería sentirse orgulloso de que una chilena pueda convertirse en la primera mujer al frente de la ONU.
Los parlamentarios de oposición insistieron en que su única exigencia es que el gobierno cumpla su palabra y otorgue un trato neutral a la candidatura de la exmandataria, a quien consideran respaldada no solo por Brasil y México, sino por la mayoría de los chilenos.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
