El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, se refirió esta semana a las movilizaciones estudiantiles que han sacudido liceos públicos de la Región Metropolitana durante las últimas dos semanas. El origen del conflicto es la aprobación del proyecto de Escuelas Protegidas impulsado por el Ejecutivo, una iniciativa que busca endurecer las medidas de seguridad en los establecimientos educacionales.
El dirigente comunista instó a las autoridades a privilegiar el diálogo como vía para resolver la controversia, advirtiendo que una postura unilateral puede agravar el escenario.
EL TRASFONDO DEL PROYECTO DE ESCUELAS PROTEGIDAS
La iniciativa del Gobierno fue aprobada por la Cámara de Diputados hace aproximadamente dos semanas. Contempla, entre otras disposiciones, la facultad de revisar mochilas al interior de los colegios y la posibilidad de negar la gratuidad en la educación superior a quienes sean condenados por actos de violencia escolar.
Estas medidas provocaron el rechazo de sectores estudiantiles, especialmente en establecimientos públicos dependientes del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro, aunque la protesta se extendió también a otras comunas. La controversia se ha encendido en medio del debate sobre el rol del Estado en la seguridad escolar y los límites de la intervención gubernamental.
LLAMADO AL DIÁLOGO COMO VÍA DE SOLUCIÓN
Consultado sobre la estrategia del Gobierno para enfrentar la situación, Carmona señaló: “Yo creo que hay una fórmula política, democrática, histórica a la cual recurrir, que es el diálogo, que es escuchar a la contraparte, que es integrar a la contraparte en la construcción de política y soluciones”.
El exdiputado agregó que “cuando todo está de antemano entregado y en limpio, y la contraparte no tiene ningún papel que jugar que no sea hacerse cargo de descalificaciones muy violentas, de verdad se construye el peor de los escenarios para abordar temas complejos”.
En su opinión, el Ministerio de Educación debiera instalar una mesa de trabajo que recoja las inquietudes de todos los actores. De lo contrario, advirtió, “si va a ser un saludo a la bandera, va a ser una burla que va a resultar peor como remedio que la misma enfermedad”.
UN CONFLICTO CON RAÍCES HISTÓRICAS
Carmona descartó que las movilizaciones sean una reacción coyuntural o inducida artificialmente. “El tema del movimiento, no solo estudiantil, sino educacional, es un movimiento que tiene las complejidades propias del tema. No es un tema que le inventaron hoy día a Kast en marzo, sino que un tema histórico”, afirmó, en alusión al candidato presidencial José Antonio Kast.
Con ello, el presidente comunista subrayó que el descontento en el sistema educativo viene arrastrándose desde antes y que cualquier intento de simplificarlo como un hecho aislado sería un error.
PERSPECTIVAS PARA LA GOBERNABILIDAD DEL SECTOR
El debate se da en un contexto donde el Gobierno busca consolidar su agenda legislativa en materia de seguridad. Sin embargo, la respuesta de los estudiantes evidencia las dificultades para conciliar el control disciplinario con los derechos de participación y protesta en los recintos educativos.
Las declaraciones de Carmona apuntan a que, sin una instancia de negociación genuina, la tensión podría escalar. En el ámbito jurídico, el proyecto aún debe cumplir su tramitación en el Senado, lo que abre una ventana para eventuales modificaciones que contengan el malestar.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
