Diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, salió a precisar los alcances de las declaraciones de su bancada respecto al encuentro que el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, sostuvo con representantes del Partido Comunista y del Frente Amplio en el contexto de la tramitación del proyecto de Reconstrucción.
Las críticas surgieron desde la propia tienda gremialista, cuyos parlamentarios calificaron la instancia como «un error político innecesario». Según señalaron, tanto el PC como el FA habrían perdido relevancia en la discusión, pues sus posiciones y votos se habrían vuelto intrascendentes para el avance de la iniciativa.
LOS ALCANCES DE LA POLÉMICA
En conversación con Mesa Central de T13, Ramírez explicó que lo ocurrido fue «una cuña que salió mal». Aclaró que el reclamo de los diputados de su partido no estaba dirigido contra el ministro García Ruminot, sino contra la actitud del PC y del FA, a quienes acusaron de simular apertura al diálogo mientras, en los hechos, mantenían una postura obstructiva.
El parlamentario indicó que, tras reunirse con los involucrados, pudo constatar que la intención original era destacar la falta de voluntad real de esos sectores para alcanzar acuerdos. Como ejemplo, recordó que, apenas salieron de La Moneda, tanto el PC como el FA reafirmaron su intención de votar en contra, incluso de la idea de legislar el proyecto.
LA VISIÓN DEL MINISTRO
Por su parte, el secretario de Estado manifestó comprender la posición de la UDI, pero pidió que se entienda la labor permanente que le corresponde a la Secretaría General de la Presidencia. Subrayó que la relación con el Parlamento es parte de su función y que explicar en detalle los alcances del proyecto resulta necesario y útil para el proceso legislativo.
CUESTIONAMIENTOS AL SEGUNDO PISO
En otro ámbito, Ramírez se refirió a los dichos del senador y presidente de Republicanos, Arturo Squella, quien criticó al equipo de asesores del Presidente —conocido como Segundo Piso— por falta de conducción política tras la filtración de un oficio del Ministerio de Hacienda.
El diputado consideró que las palabras de Squella abren un debate necesario y una oportunidad para mejorar la instalación del Gobierno, la que siempre enfrenta dificultades y descoordinaciones en los primeros meses. Agregó que esta discusión no le genera temor ni desazón, sino que estima que permitirá que el Ejecutivo se consolide mejor para los desafíos futuros.
«Si llevamos 50 días, faltan miles de días. Mientras antes termine la instalación y cada uno tenga claro su rol, este Gobierno va a funcionar muchísimo mejor», concluyó.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
