La diputada del Partido de la Gente (PDG), Zandra Parisi, ha puesto sobre la mesa las condiciones que su bancada exige para respaldar la denominada “megarreforma” que impulsa el Ejecutivo. Tras semanas de conversaciones, la parlamentaria reconoció un cambio de actitud en el Gobierno, pero advirtió que el apoyo legislativo no es automático ni incondicional. En el mundo del derecho, donde cada cláusula se pesa con cuidado, la frase “nadie entrega un cheque en blanco” resuena como un principio de negociación que los abogados conocen bien: sin garantías escritas, no hay compromiso firme.
DIÁLOGO RENOVADO, PERO CON LÍMITES
En declaraciones a Radio Pauta, Parisi valoró la nueva disposición mostrada por La Moneda en las últimas dos semanas. “Vimos un Gobierno mucho más abierto, más participativo, más dispuesto a escuchar”, indicó. El PDG, según la diputada, corresponde a esa apertura con voluntad de diálogo, pero sin ceder en lo esencial. Para los profesionales del ámbito jurídico, esta actitud refleja la lógica de cualquier proceso de formación de ley: las partes negocian, pero cada una resguarda sus intereses fundamentales.
Parisi fue clara al señalar que su partido no respaldará un proyecto que signifique “quitarle beneficios a los chilenos y a las chilenas”. Esa es la línea roja que, asegura, fue comunicada al Ejecutivo “desde el día cero”. En el lenguaje tributario y previsional, esos beneficios suelen traducirse en derechos adquiridos o expectativas legítimas, conceptos que los tribunales chilenos –desde la Corte Suprema hasta los Tribunales Tributarios y Aduaneros– protegen mediante criterios interpretativos, aunque sin efecto vinculante formal, según el artículo 3° del Código Civil.
UNA MIRADA PUNTO POR PUNTO
La diputada también descartó una posición absoluta: “Aquí no se puede tener una mirada tan amplia de decir todo está bien o todo está mal. Acá se tiene que ir viendo punto por punto”. Esta aproximación es familiar para quienes litigan proyectos complejos, donde cada artículo y cada inciso merecen análisis separado. En la tramitación legislativa, las comisiones técnicas y los informes de asesores jurídicos cumplen esa función de desglose.
RESPUESTA A LAS CRÍTICAS DE EVÓPOLI
Las palabras de Parisi se producen luego de que el senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, cuestionara la consistencia ideológica del PDG al comprometer votos. “Comprometer votos de un conglomerado que no tiene consistencia ideológica es muy complejo”, afirmó el parlamentario.
La diputada replicó con tono firme: “No sé si el senador también lo tiene claro, pero nosotros tenemos muy claro que si seguimos trabajando cohesionadamente, el Partido de la Gente va a lograr mucho más que aquellos que internamente se están dividiendo”. En el ámbito político–jurídico, la cohesión interna de una bancada es un factor que influye en la capacidad de negociación, especialmente cuando se requieren mayorías calificadas para reformas de alto impacto.
CONTEXTO LEGISLATIVO
La megarreforma –cuyo contenido específico no fue detallado en las declaraciones– se inscribe en un escenario donde el Ejecutivo busca apoyos transversales. Para los abogados que siguen la actividad parlamentaria, el caso ilustra cómo los partidos pequeños pueden erigirse en actores clave si logran mantener una posición unitaria. La advertencia de Parisi recuerda que, en Derecho, no hay acuerdos definitivos hasta que el texto se vota y se promulga conforme a la Constitución y las leyes orgánicas.
El PDG, con su bancada reducida pero disciplinada, ejerce una presión que obliga al Gobierno a detallar cada punto de la iniciativa. Desde la óptica del Derecho Administrativo y del Derecho Tributario (D.L. 830, Ley sobre Impuesto a las Ventas y Servicios), cualquier reforma que toque beneficios ciudadanos debe pasar por un escrutinio riguroso de legalidad y proporcionalidad.
PRÓXIMOS PASOS
Las conversaciones continuarán, y el mundo jurídico estará atento a cómo se traducen estas líneas rojas en el texto final del proyecto. La diputada dejó entrever que el PDG mantendrá su postura flexible pero vigilante. Para los abogados, la lección es clara: en toda negociación legislativa, la letra pequeña define el alcance de los derechos.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
