La Democracia Cristiana ha decidido sumarse al bloque opositor que rechazará la iniciativa del Ejecutivo, negando su apoyo a la idea de legislar el proyecto de Reconstrucción Nacional impulsado por el gobierno de José Antonio Kast. La determinación fue adoptada durante una reunión de la bancada de diputados del partido, realizada este miércoles.
CONTEXTO DE LA DECISIÓN
Según fuentes al interior de la falange, en la votación interna pesó la falta de acogida que tuvieron las propuestas que los parlamentarios democratacristianos presentaron al Ejecutivo en la reunión del pasado lunes. Al no encontrar eco en La Moneda, la colectividad optó por alinearse con la postura de los principales partidos de la oposición, entre ellos el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Frente Amplio, que ya habían manifestado su intención de votar en contra de la megareforma.
La decisión será comunicada formalmente en la Comisión de Hacienda por la diputada Priscilla Castillo, quien será la encargada de anunciar el rechazo en la discusión general del proyecto.
IMPACTO EN LA AGENDA DEL GOBIERNO
La postura de la DC se produce en un momento particularmente complejo para las aspiraciones del Ejecutivo, que busca aprobar con celeridad la iniciativa calificada como parte de su “gobierno de emergencia”. A los reparos de la oposición tradicional se suman dos factores adicionales que han debilitado el apoyo parlamentario.
Por un lado, el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) emitió un informe negativo respecto de la ley miscelánea asociada al proyecto, cuestionando los ajustes fiscales propuestos. Por otro lado, el Partido de la Gente (PDG) anunció el quiebre del acuerdo que mantenía con La Moneda, aunque este jueves se abrió la posibilidad de retomar el compromiso tras una reunión entre Franco Parisi y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
PERSPECTIVAS LEGISLATIVAS
El escenario actual deja al gobierno con una base de apoyo reducida para avanzar en la tramitación de una reforma que requería un respaldo transversal en el Congreso. La negativa de la DC, sumada a la del resto de la oposición, hace prever una votación adversa en la sala cuando se discuta la idea de legislar, a menos que se logren nuevas negociaciones de último minuto.
Desde el punto de vista del procedimiento parlamentario, el rechazo en general implica que el proyecto no podrá seguir su curso en la actual legislatura, debiendo el Ejecutivo reingresarlo o modificar sustancialmente su contenido si pretende retomarlo más adelante. La decisión de la DC, además, constituye un precedente relevante en términos de alineamiento político, al coincidir con la izquierda en una materia clave de la agenda económica y fiscal del gobierno.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
