El debate sobre los límites del Poder Ejecutivo en Chile ha tomado un nuevo capítulo tras las declaraciones del Presidente José Antonio Kast, quien no descartó recurrir a decretos administrativos para impulsar el megaproyecto de Reconstrucción Nacional si el Congreso no logra destrabar su tramitación. La postura del Mandatario, expresada desde Costa Rica, encontró rápidamente una dura réplica del presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, quien calificó la eventual utilización de esa herramienta como un ejercicio “abusivo” de la facultad gubernamental.
LA POSTURA DEL GOBIERNO: DECRETOS COMO VÍA DE ADMINISTRACIÓN
Durante una gira por el extranjero, Kast se refirió a la posibilidad de que la reforma, que combina la reconstrucción de zonas afectadas por incendios en Valparaíso y Biobío con un ajuste tributario, pudiera ser encauzada sin pasar por el Parlamento en ciertos aspectos. El Jefe de Estado respaldó así los dichos del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien había afirmado que “vamos a seguir gobernando igual, porque también existe la gestión y también están los decretos”.
Kast precisó que, en caso de no aprobarse la iniciativa, el gobierno puede continuar gestionando materias que no requieren ley, siempre que no se invadan las facultades del Legislativo. La vía de los decretos, según su planteamiento, sería un mecanismo administrativo disponible para implementar políticas públicas sin necesidad de una norma legal expresa.
LA CRÍTICA DE CARMONA: “USO ABUSIVO” DEL RECURSO
Desde radio Universo, Lautaro Carmona no cuestionó la legalidad de los decretos como herramienta, sino el contexto político en que se plantean. A su juicio, un decreto debe emplearse para agilizar políticas públicas que cuenten con “amplio consenso”, de modo que la ciudadanía valore la celeridad y no se genere conflicto.
“Cuando se hace eso, más allá de la opinión de la contraparte –que si bien es minoría, tiene presencia significativa–, no se quiere considerar que Chile es para todos, no solo para los adeptos del gobierno”, señaló el timonel comunista. Para Carmona, el uso del decreto en temas que generan “conflictividad de mirada” constituye un ejercicio abusivo del poder, pues excluye a sectores que deben ser integrados en una democracia.
EL DEBATE DE FONDO: CONSENSO Y MAYORÍAS
El presidente del PC profundizó su argumentación al sostener que el conflicto no es legal, sino político. “Hay que imaginarse que el país es más amplio que solo mi sector. Hay que asumir que mi sector dirige, pero eso es transitorio”, enfatizó. En esa línea, instó a que el gobierno abra espacios de diálogo y no recurra a mecanismos unilaterales que, a su juicio, pueden erosionar la confianza institucional.
Carmona también advirtió sobre una “manipulación” al mezclar en un mismo proyecto la reconstrucción por incendios y la reforma tributaria, lo que a su juicio dificulta un debate transparente sobre cada componente.
EL ESTADO DE LA MEGARREFORMA EN EL CONGRESO
Pese a las críticas, el itinerario legislativo de la denominada megarreforma ha avanzado según las expectativas del Ejecutivo. El jueves pasado, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó la idea de legislar, aun cuando perdió apoyos del Partido de la Gente y la Democracia Cristiana. La instancia fijó como plazo el lunes para la presentación de indicaciones, y el martes se iniciará la votación en particular.
De esta manera, el debate sobre los límites entre la gestión administrativa y la potestad legislativa queda instalado, mientras el gobierno evalúa sus pasos siguientes en función de lo que ocurra en el Parlamento.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
