Entre el traspaso de mando en Costa Rica y una aguda ofensiva política desde el extranjero, el Presidente José Antonio Kast aprovechó su breve gira centroamericana para marcar una dura postura frente a la oposición chilena. El viaje exprés, que incluyó reuniones bilaterales con mandatarios de Israel y Guatemala, estuvo marcado por un emplazamiento público que rápidamente escaló al interior del Ejecutivo.
EL EMPLAZAMIENTO DESDE EL EXTERIOR
Pasadas las once de la mañana, y desde San José, el Mandatario utilizó su cuenta en la red social X para criticar la estrategia opositora en torno al proyecto de Reconstrucción Nacional. Según trascendió en el Congreso, sectores de la oposición preparaban el ingreso de hasta 2.500 indicaciones a la iniciativa, lo que el gobierno calificó como un intento de obstrucción.
“Lamento mucho que el objetivo de parte de la oposición sea obstaculizar y boicotear”, escribió el Jefe de Estado, añadiendo que la reforma busca recuperar el crecimiento y el empleo. Y advirtió que, si bien los proyectos siempre son perfectibles, “cuando el objetivo es destruir y hacer daño, eso se hace muy difícil”.
Al reproche presidencial se sumaron el vicepresidente Claudio Alvarado y la ministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, quienes desde Santiago coincidieron en denunciar un “sabotaje” y un “boicot” a la megarreforma. La coincidencia de los mensajes, lanzados mientras Kast se encontraba fuera del país, reflejó una coordinación comunicacional destinada a presionar a la oposición en el debate legislativo.
LAS REUNIONES BILATERALES
Previo a la ceremonia de cambio de mando, que se realizó en el Estadio Nacional de San José, el Presidente sostuvo dos encuentros bilaterales. El primero fue con el presidente de Israel, Isaac Herzog, cita en la que participaron el canciller Francisco Pérez Mackenna y el embajador de Chile en Costa Rica, Ricardo Bosnic.
Posteriormente, Kast se reunió con el mandatario de Guatemala, Bernardo Arévalo, ocasión en que también estuvieron presentes Pérez Mackenna y Bosnic, además de otros integrantes de la comitiva oficial. Ambas reuniones se enmarcaron en la agenda diplomática habitual durante los traspasos de mando en la región, sin que se informara públicamente sobre acuerdos concretos o declaraciones conjuntas.
LA AGENDA EXPRÉS
El viaje fue calificado como exprés por la propia administración. Kast viajó la madrugada del viernes al país centroamericano y su regreso a Santiago estaba programado para las primeras horas del sábado, lo que redujo al mínimo su presencia en territorio costarricense. Junto a la primera dama, María Pía Adriasola, asistió a la ceremonia protocolar en que Laura Fernández asumió como nueva Mandataria de Costa Rica, en reemplazo de Rodrigo Chaves.
La combinación de una gira diplomática relámpago con un emplazamiento político en vivo desde el extranjero dejó en evidencia la estrategia del Ejecutivo para mantener el control de la agenda pública mientras se desarrolla la discusión legislativa de una de las reformas más relevantes del período.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
