Un hecho de violencia política en plena celebración deportiva ha puesto en el centro del debate público la seguridad de los representantes electos en regiones. El diputado Javier Olivares, militante del Partido de la Gente, fue agredido físicamente la noche del sábado en la comuna de Olmué, mientras participaba en el aniversario de un club de fútbol amateur. El parlamentario ya anunció acciones legales contra los responsables.
LOS HECHOS
La agresión ocurrió en la sede social del Club Deportivo Montevideo de Olmué, ubicada en calle Alcalde Hugo Quinteros, sector Lo Narváez. Según información policial, el diputado llegó al lugar acompañado de su asesor parlamentario para sumarse a la celebración del 53° aniversario de la institución.
Minutos después de su arribo, Olivares fue sorprendido por un golpe de puño en el rostro, propinado por uno de los asistentes. Inmediatamente, un segundo individuo lo empujó contra el suelo y lo agredió con diversas patadas en el cuerpo mientras se encontraba en el piso. El asesor del legislador intervino para auxiliarlo, pero también fue agredido por el mismo sujeto que golpeó al diputado.
Ambos atacantes huyeron del lugar tras la agresión. Tanto Olivares como su asesor fueron trasladados al Hospital de Limache, donde el personal médico diagnosticó lesiones de carácter leve.
LA RESPUESTA DEL DIPUTADO
A través de su cuenta de Instagram, el parlamentario se refirió al incidente con un mensaje que combina firmeza institucional y convicción política. «Estamos bien, y más fuertes que nunca», escribió, añadiendo que calificaba lo ocurrido como «un hecho aislado, pero no carente de extrema gravedad».
Olivares enfatizó su determinación de llevar el caso hasta las últimas consecuencias: «Perseguiré a los dos cobardes extremistas que pretendieron asustarnos, y a todos los responsables detrás de este ataque». En la misma línea, aseguró que «mi equipo y yo seguiremos presentes en el territorio, en cada rincón de mi Distrito 6».
El diputado cerró su publicación con una declaración de principios: «No será la violencia política de extrema izquierda la que silencie mis convicciones ni mis libertades». Agregó que «con más fuerza que nunca defenderé los valores que me devolvieron a Chile por estos 4 años».
IMPLICANCIAS LEGALES
Desde la perspectiva penal, la agresión podría configurar el delito de lesiones menos graves o leves, contemplado en el Código Penal chileno. Sin embargo, la referencia del diputado a «extremistas» y a «violencia política» abre la puerta a considerar agravantes vinculadas al ejercicio de un cargo público o a motivaciones ideológicas, lo que podría elevar las penas aplicables.
El artículo 395 del Código Penal establece sanciones para quienes causen lesiones a otra persona, mientras que el artículo 12, N° 6, del mismo cuerpo legal considera como circunstancia agravante cometer el delito «por desprecio o por odio a la víctima». Si se acredita que el ataque tuvo por objeto silenciar la labor parlamentaria del diputado, la figura podría calificarse como un delito contra el orden público o contra la autoridad.
Olivares anunció que perseguirá «a todos los responsables», lo que implica que no solo se investigará a los agresores materiales, sino también a quienes hayan instigado o planificado el ataque. La pesquisa quedará a cargo del Ministerio Público, que deberá determinar si existen vínculos con grupos organizados o personas con motivaciones políticas específicas.
La Fiscalía Local de Limache ya se encuentra recabando antecedentes, incluyendo testimonios de testigos y eventuales registros de cámaras de seguridad del sector. La defensa del diputado, por su parte, evalúa solicitar medidas cautelares como la prohibición de acercamiento o la prisión preventiva para los imputados, en caso de ser identificados y detenidos.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
