Una agresión ocurrida durante una actividad deportiva en la comuna de Olmué derivó en el anuncio de una querella criminal por parte del diputado Javier Olivares (Partido de la Gente). El parlamentario resultó con lesiones en el rostro mientras participaba en un encuentro de un club de fútbol amateur, hecho que calificó como un ataque directo a la libertad de expresión y a la convivencia democrática.
LOS HECHOS
De acuerdo con lo informado por el propio diputado, el incidente se produjo en el marco de una actividad comunitaria realizada en la Quinta Región. Olivares señaló que la agresión fue cometida mientras se encontraba en el lugar junto a parte de su equipo. Tras el ataque, el legislador concurrió a la unidad policial correspondiente para formalizar la denuncia.
En su declaración pública desde el Congreso, Olivares fue enfático en señalar que no medió provocación previa. “Estuvimos solo seis minutos en el lugar, no entablé diálogo con nadie ni emití consignas políticas. Muy por el contrario, recibí el cariño de vecinos”, sostuvo, descartando versiones que han circulado en torno al episodio.
QUERELLA CRIMINAL
El diputado anunció que la acción judicial se materializará a través de una querella criminal, la cual apuntará directamente contra los responsables identificados. “Vamos a presentar una querella criminal contra las personas que nos agredieron, tanto a mí como a parte de mi equipo. Ya hicimos la declaración correspondiente y vamos a esperar que la justicia actúe como corresponde”, afirmó.
La decisión de recurrir a la vía penal se fundamenta en la necesidad de que los tribunales investiguen y sancionen conforme a derecho. En Chile, este tipo de acciones se rigen por el Código Procesal Penal, y la querella permite a la víctima constituirse como parte activa en el proceso, aportando pruebas y solicitando diligencias.
PRUEBAS AUDIOVISUALES
Consultado sobre la posibilidad de acreditar su versión, Olivares aseguró contar con respaldo audiovisual del momento. “Tenemos videos del ingreso y de la agresión, todo será puesto a disposición de la justicia”, indicó. Estos registros, según explicó, permitirán reconstruir la dinámica de los hechos y despejar cualquier duda sobre lo ocurrido.
La existencia de tales pruebas resulta relevante en sede penal, pues las grabaciones pueden constituir un medio de prueba documental o pericial, dependiendo de cómo se presenten. En la práctica de los tribunales chilenos, los registros audiovisuales suelen ser valorados como evidencia siempre que se acredite su integridad y cadena de custodia.
UN LLAMADO A LA TOLERANCIA
En sus declaraciones, el diputado Olivares puso el énfasis en las consecuencias sociales de la violencia política. “La política no puede ser agresiones”, recalcó, y agregó: “Lo relevante hoy es que estamos unidos en que nadie tiene el derecho de atacar a otra persona por su pensamiento político”. Asimismo, advirtió que “esto me pasa hoy a mí, pero mañana le puede pasar a cualquiera. Tenemos que decir basta: la violencia no es tolerable frente a ninguna diferencia política”.
El caso se enmarca en un contexto de creciente preocupación por actos de hostilidad contra figuras públicas en el país. Desde la óptica jurídica, las agresiones en contexto político pueden configurar delitos como lesiones, amenazas o, dependiendo de las circunstancias, incluso el ilícito de violencia contra la autoridad. Corresponde ahora al Ministerio Público y a los tribunales determinar las responsabilidades penales conforme a la ley chilena.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
